'Aare and Julia visiting Rama in early 1970s'
El filósofo y experto en sánscrito, yoga y meditación estonio Mihkel Ram Tamm fue un gurú para los hippies de Estonia y del resto de la URSS © From the collection of Vladimir Wiedemann

La radical trayectoria de Rusia y de la URSS a lo largo del siglo XX dominan el Moderna Museet de Suecia, que inicia el 14 de septiembre en su sede de Malmo un "otoño ruso" con dos exposiciones relacionadas con la historia reciente de uno de sus países "vecinos": una, dedicada al esplendor vanguardista; otra, a un aspecto más desconocido: el vínculo de Estonia con el movimiento hippie.

La primera de las muestras, que se podrá visitar hasta el 12 de enero, es una extensa panorámica de la producción artística rusa a principios del siglo XX. Ryskt Avantgarde - Visioner om en framtid (Vanguardia rusa - visiones de un futuro) es una sugerente presentación de trabajos que revelan el dinámico panorama artístico de Rusia y de la Unión Soviética de 1905 a los años treinta, una época marcada por un radical cambio político y social reflejado en el arte de figuras como Aleksandr Rodchenko, Vladimir Tatlin, Kazimir Malevich, Liubov Popova y Alexandra Exter.

Las 150 obras documentan las corrientes artísticas del momento. Entre ellas está el constructivismo —impulsado por Rodchenko y Tatlin y surgido en 1914— que se fortaleció tras la Revolución de octubre y celebró con obras de arte y arquitectura los avances de la tecnología rusa. Los organizadores también dan especial importancia al suprematismo, encabezado por Malevich e impulsor de una representación del universo empleando sólo formas geométricas.

Psicodelia en Estonia

El arte más radical se convertía a comienzos del siglo XX en una herramienta ideológica empleada para construir un mundo nuevo mientras otros autores se inclinaban por ponerse al servicio del Estado confiando en la vía política para esa transformación. La muestra agrega a las pinturas carteles propagandísticos, películas vanguardistas como El acorazado Potemkin (Sergei M. Eisenstein, 1925) y una selección de publicaciones periódicas soviéticas.

El régimen soviético veía en los jóvenes hippies una amenaza políticaLa segunda muestra del museo sueco, en cartel hasta el 13 de octubre, es la modesta pero sorprendente Sovjethippies: Estlands psykedeliska underground under 1970-talet (Hippies soviéticos: el underground psicodélico de Estonia en los años setenta), una colección de fotografías que descubre la influencia occidental del movimiento hippie en jóvenes estonios que buscaban a través del rock, el pacifismo y las filosofías orientales la liberación personal ante una ideología impuesta.

Los que decidían vestir y vivir de acuerdo al hippismo se vieron forzados a batallar contra la intolerancia de muchos ciudadanos soviéticos y enfrentarse a la represión del régimen, que consideraba su comportamiento inaceptable y veía en ellos una amenaza política.