La Caixa
Una de las torres de La Caixa. ARCHIVO

La banca no quiere ni pisos ni inmobiliarias. Las entidades no quieren en sus balances nada que "huela" a ladrillo. No solo venden pisos a velocidad de crucero (con descuentos de hasta el 70%) sino que ahora algunos bancos han ido más allá. Se deshacen de sus inmobiliarias. Bankia y La Caixa han dado pasos en ese sentido.  

Los inversores llegan con la esperanza de que los precios estén cerca de tocar fondo La Caixa ultima la venta del 51% de su división inmobiliaria al fondo de capital riesgo TPG Inc por unos 189 millones, según fuentes conocedoras de la operación. La operación convertirá a Servihabitat Gestión Inmobiliaria en la mayor división de servicios inmobiliarios que se ha vendido en los últimos meses a inversores estadounidenses.

La compra por parte de TPG Inc del 51% del negocio de servicios inmobiliarios de La Caixa, supondría la primera incursión de la firma estadounidense de inversión en el sector inmobiliario de España. Según estas fuentes, La Caixa prefirió la oferta de TPG a otra presentada por Bridgepoint Capital Ltd.

No obstante, la operación no está cerrada. La Caixa ha precisado que la posible desinversión en Servihabitat Gestión Inmobiliaria "sigue su curso sin haber concluido de manera definitiva y sin que se hayan pronunciado los órganos de gobierno".

Los grupos que compran parte del negocio de La Caixa y Bankia son norteamericanosLa huida del ladrillo por parte de La Caixa es la segunda de esta semana. Bankia acordó el martes ceder la cesión de la gestión de su negocio inmobiliario Bankia Hábitat al fondo de capital riesgo Cerberus –uno de esos llamados 'fondos buitre'–, por un importe de hasta de 90 millones de euros.

La operación supone la cesión de la gestión en exclusiva de los activos inmobiliarios (viviendas incluidas) y los préstamos promotor de Bankia para los próximos diez años. Cerberus está asesorada en España por José María Aznar Botella, el hijo mayor del expresidente de Gobierno y la alcaldesa de Madrid.

El renovado interés de inversores estadounidenses en activos españoles se produce después de que los precios de la vivienda en España hayan caído un 35-40% desde que hace casi seis años se pinchó la burbuja inmobiliaria. Los inversores están llegando masivamente a España en busca de gangas, con la esperanza de que los precios están cerca de haber tocado fondo.