La Justicia francesa no procesará a los dos miembros de ETA arrestados el martes en Ascain, en el País Vasco francés, Garikoitz Etxeberria y Asier Larrinaga, con el fin de agilizar los trámites para entregarlos a la justicia española en el menor tiempo posible, según confirmaron fuentes cercanas a la investigación.

Por primera vez Francia actuará en beneficio de España en virtud de la Orden Europea de Detención (OED), que entre otros mecanismos establece la cesión de jurisdicción.

En noviembre de 2002, en la cumbre franco-española de Málaga, el entonces presidente del Gobierno, José Maria Aznar, y su homólogo francés Jean-Pierre Raffarin acordaron crear la figura de la Denuncia oficial para permitir este tipo de entregas.

Se trataba de una iniciativa que llevaba reclamando desde hacía tiempo el grupo hispanofrancés de lucha contra el terrorismo que reúne desde el 2000 a jueces franceses y españoles. A través de la denuncia oficial un país renuncia a juzgar a un imputado cuando éste tiene una causa pendiente en otro, en el que el delito que se le imputa es mayor.

Prisión preventiva

Según explicó la portavoz de la Fiscalía de la Audiencia Nacional, Dolores Delgado, en este instrumento contra el terrorismo, los imputados no son devueltos al país donde fueron detenidos como ocurre con las entregas temporales.

De hecho, ayer los dos presuntos etarras fueron encarcelados en Pau, según un comunicado del Tribunal de Apelación de esta ciudad del sur de Francia, a la espera de ser trasladados a España.

Los dos presuntos miembros de ETA fueron detenidos con documentación falsa y armas por lo que en Francia hubieran sido procesados por delitos de asociación de malhechores, falsificación de documentos y tenencia ilícita de armas.

Ahora deberán ser juzgados en España por estos delitos, además de por los que se les imputen en nuestro país, ya que Etxeberria y Larrinaga podrían estar relacionados con el atentado del pasado 30 de diciembre en el aeropuerto de Barajas de Madrid, según el Ministerio de Interior español.