Madre, menor de edad y malagueña. Una combinación que supone 202 partos al año, el 1,15% de los que tuvieron lugar en la provincia (17.594) en 2005 –según los últimos datos del Instituto Andaluz de Estadística–, aunque también una fórmula para la que las administraciones no tienen ayudas directas. Ese año, Málaga tenía censadas 25.185 chicas entre 15 y 17 años.

Sólo en caso de que la madre se encuentre en una situación de marginación (sin recursos económicos), la Consejería de Igualdad y Bienestar de la Junta de Andalucía cuenta con líneas de ayuda y centros donde acogerla. Un caso similar ocurre con el Ayuntamiento de Málaga y el Obispado, a través de Cáritas Diocesana.

La Concejalía de Bienestar Social no cuenta con subvenciones específicas. El Área de la Mujer firmó un convenio con la asociación Círculo de Mujeres (dispone de unos 60.000 euros) con los que durante el año se ayuda a mujeres en situación de «urgencia», describe su directora, Gema del Corral.

«Cuando una mujer llega al área, un grupo de técnicos analiza su situación personal (el alquiler de su casa, el pago de una persona para que le ayude, etc.) y se intenta arreglar su situación», explica Del Corral. Pero no hay una paga específica para madres menores de edad. Y desde el Instituto Andaluz de la Mujer se esgrime una razón lógica para que no existan este tipo de ayudas específicas: «Antes las echaban de casa, pero nuestra sociedad ha cambiado mucho y ahora normalmente reciben ayuda de la propia familia».

Historia de una madre adolescente

Melania Folhas. 18 años y con una hija de 5 meses.

«No me he hundido de milagro»

«Me descuidé, era muy inocente y estaba enamorada». Con el padre de su pequeña, un ecuatoriano de 19 años, le esperaba una vida feliz, pero la convivencia se convirtió en un «infierno» y su relación terminó poco antes de nacer Nataly Alexandra, su hija de cinco meses. «Ahora he vuelto a vivir con mis padres, ellos pagan todos nuestros gastos», relata con tristeza. No tiene trabajo, y no esconde por lo que ha pasado: «No me he hundido de milagro».