Los vecinos de Alhaurín de la Torre no van a ceder ni un palmo de terreno. La Plataforma en Defensa de la Salud y de la Sierra de esta población calificó ayer de «fraude legal» el plan de restauración de las cuatro canteras declaradas ilegales por el Tribunal Superior de Justicia de Andalucía (TSJA). El documento fue aprobado el miércoles por la Comisión Provincial de Urbanismo (Junta y ayuntamientos).

Según el colectivo, la restauración del monte no puede considerarse como tal porque hasta ahora las seis explotaciones mineras del pueblo (las cuatro mayores son ilegales) sacaban unas 20 millones toneladas de áridos al año y ahora se van a extraer 17 millones (únicamente un 15% menos). La Plataforma hace el cálculo basándose en análisis de planos de las canteras, un estudio hecho entre 1990 y 2002 y la documentación del plan de restauración de las cuatro afectadas por la sentencia del TSJA.

La afirmación de la Junta de que la restauración no necesita un informe de impacto ambiental también es rechazada por la Plataforma. Su abogado, Francisco Galán, demostró ayer que el TSJA ya ha dictado sentencias en las que se reconoce que la confeccción de ese documento administrativo es obligatoria siempre que se ejecute un movimiento de tierras en el medio natural.

Medidas judiciales

La Plataforma va a presentar una denuncia ante la Fiscalía Anticorrupción porque entiende que los firmantes del plan de restauración de las canteras (los técnicos de la Comisión Provincial de Urbanismo no pusieron el martes su rúbrica en el documento) son supuestos autores de un delito de prevaricación (dictar una resolución ilegal). Y pedirá que se paralicen las restauraciones si el Ayuntamiento, del PP, otorga su permiso.

El conflicto que paró las obras

La paralización de los trabajos tras el cierre decretado por el TSJA en cuatro canteras originó entre diciembre de 2005 y enero de 2006 una huelga de los 100.000 trabajadores de la construcción de la provincia. Al no haber áridos, las obras privadas y públicas se paralizaron durante varios días y los empleados temieron por sus puestos. Los constructores afirman que las características del árido que se saca de Alhaurín de la Torre no se encuentran en otro lugar de Málaga, mientras que la Plataforma señala que sí hay yacimientos de igual calidad, pero el transporte de los materiales sería más caro.