Los padres ya no tendrán que pagar las multas de las gamberradas de sus hijos. El Tribunal Superior de Justicia ha anulado el artículo de la ordenanza antivandalismo que establecía la responsabilidad paterna en los hechos de menores, pero sí se tendrá que hacer cargo del destrozo generado.

De esta manera, un menor de 18 años rompe un contenedor, sus padres tendrán que pagarlo, pero no los 750 euros de sanción que fijaba esta ordenanza antivandálica. En este caso, tendrán que ser los juzgados de menores los que decidan cómo tiene que ser el castigo para el chaval, según explicaron fuentes municipales.

Sin embargo, la normativa penaba aspectos como orinar en la vía pública, hacer excesivo ruido o tirar petardos que no causan daños materiales, que en estos momentos quedarían impunes para los menores.

Las manifestaciones

Hasta ahora los organizadores de manifestaciones o actos públicos tenían que dejar una fianza por si se producían desperfectos vandálicos. Esta sentencia también lo ha anulado ya que considera que esto ya está regulado en una ley orgánica y asegura que la responsabilidad de actos vandálicos es individual y no del colectivo convocante.

Sin multa, matar pájaros

Otro de los puntos anulados por el tribunal es el artículo por el cual se consideraba falta muy grave matar a un pájaro o cualquier otro animal, sancionado con 1.500 euros. En este aspecto, los magistrados consideran que está regulado también por otra ley superior sobre protección de los animales.

Distintas lecturas de la sentencia

Mientras que el Ayuntamiento se fija en que el Tribunal Superior de Justicia mantiene vigente la ordenanza antivandalismo salvo en cuatro artículos, la Federación de Vecinos Antonio Machado considera que es un nuevo varapalo porque anula parte de los preceptos que ellos criticaban. «Lamentamos que el alcalde haya sido incapaz de consensuar criterios en materia de vandalismo y hayamos tenido que recurrir a los juzgados», dijo su presidente, Ángel Bayón.