El polígono Cobo Calleja de Fuenlabrada vive cada fin de semana un peregrinaje de parroquianos ávidos de consumismo barato. Lo llaman el Chinatown madrileño, pues es el mayor recinto comercial asiático de Europa. En este inhóspito lugar, las naves industriales no están ocupadas por máquinas, sino por cientos de artículos de manufactura china, que van desde ropa y calzado hasta menaje o electrónica.

Han ido cogiendo más y más naves, ahora tienen unas doscientas y el boca a boca ha hecho el resto


"Los chinos nos han ido comiendo el terreno", explica Rosa Ros, propietaria de una de las naves. Los primeros se instalaron hace siete años, pero el boom asiático es un fenómeno de hace apenas cuatro. "Han ido cogiendo más y más naves. Ahora tienen unas doscientas y el boca a boca ha hecho el resto", comenta Ros.

Aunque estas tiendas sólo pueden vender al por mayor, muchas hacen la vista gorda. Así, se encuentran zapatos a 4 euros, abrigos a 12, o platos por 35 céntimos.

Bolsos falsos

Otro factor que ha contribuido al auge de Mercachina es el cierre al tráfico de Lavapiés. Según José Fernández, repartidor, "muchas de esas tiendas se han trasladado a este polígono".

Aunque no están muy a la vista, el otro atractivo de Cobo Calleja son las imitaciones. La Policía detuvo el año pasado a 161 personas por vender ropa, complementos y CD piratas. El último golpe fue aquí. Hallaron 600 bolsos falsos de Carolina Herrera.

Las imitaciones que más se venden en el top manta

Bolsos: Son la estrella del negocio de la falsificación. Una de las marcas más deseadas es Fendi. También Carolina Herrera y Louis Vuitton. Su precio en el mercado negro ronda los 50 euros, negociables. Los auténticos rondan los 400 y 600 euros, según modelo. Se encuentra en la calle Goya y en la Gran Vía.

CD y DVD: Pueden adquirirse las últimas novedades por entre 2 y 3 euros, aunque si se compran varios el precio se reduce. El top manta está presente en cualquier calle y hasta en estaciones de metro.

Colonias: Las fragancias falsas de firma como las de Calvin Klein rondan en el mercado negro los 30 euros. Su gemela legal dobla el precio en la perfumería.

Gafas: Abundan las falsificaciones de gafas de sol de Ray Ban, de Versace o Dolce&Gabbana. En la calle cuestan 30 euros, en la óptica no bajan de 200 y, además, se disparan si son graduadas.