Apenas han iniciado su juventud y ya se encuentran con una vida que matener. Son adolescentes que se convierten en madres antes de lo esperado.

En la provincia, 421 granadinas menores de 20 años se estrenaron en la maternidad en 2005, según los últimos datos del Instituto de Estadística de Andalucía. Más de la mitad aún no había cumplido siquiera los 18 años, incluso cinco de ellas no  superaban los 15.
Se trata de la cifra más alta de madres adolescentes  de los últimos años. En 2000, 395 chicas con esa franja de edad (ocho no llegaban a los 15 años) en la provincia decidieron tener a sus bebés; en 2003 fueron 401 y al siguiente, 332 jóvenes.

En este último año, otras 302 adolescentes optaron por interrumpir voluntariamente su embarazo, y tres de ellas no superaban los 14 años de edad.

En cuanto al apoyo que reciben, encontrar ayudas específicas para las madres adolescentes resulta complicado. Estas chicas pueden  solicitar asistencia a las instituciones, eso sí, por separado y en función de las necesidades que tengan.

En la capital, los servicios sociales les ofrecen asesoramiento y ayudas económicas en función de cada caso, además de becas para las que estudien.

Internet, al rojo vivo

Asesores del Instituto Andaluz de la Juventud achacan el aumento del número de embarazos no deseados a la influencia de la televisión y al escaso control del contenido sexual en Internet. «Tenemos más información que antes, pero no la aplicamos».

Madre en la adolescencia

Melania Folhas Ortiz. 18 años. «No me he hundido de milagro».

Tiene una hija de cinco meses. Su pareja la abandonó poco después de nacer la niña. «Me descuidé, era muy inocente y estaba muy enamorada». Melania cuenta que las promesas del padre de su pequeña Nataly la animaron a seguir con el embarazo. Sin embargo, la realidad ha sido otra. Ha tenido que volver con sus padres: «Ellos tienen que cubrir nuestros gastos y eso me pone triste. No me he hundido de milagro, pero sigo adelante con mi hija».