Peatones, obstáculos, suciedad, vallas rotas..., ésta es la realidad del carril-bici
Un tramo de la valla separadora del carril de Recaredo está destrozado y los peatones invaden las vías ciclistas (Aníbal Gonález).
Pero algunos de ellos se han convertido ya en una auténtica carrera de obstáculos. Éste es el caso de uno de los cruces del carril de María Auxiliadora. Los contenedores han invadido el paso y los ciclistas se ven obligados a esquivarlos, incluso teniendo que interrumpir su pedaleo.

La valla que protege la vía ciclista del paso de autobuses y coches en Puñonrostro esquina con Recaredo ya está destrozada y en algunos tramos el color verde del carril prácticamente ni se diferencia del pavimento.

Pero el mayor riesgo de todos es el de atropello. Algunos peatones han tomado las vías ciclistas por una ampliación de las aceras. Invaden caminando los carriles, con el consiguiente peligro evidente de que, por algún despiste, un ciclista pueda atropellar a un peatón. Y que el paseo acabe en accidente.