Motos en la acera
Motos aparcadas sobre la acera en la calle Fernando VI de Madrid. JORGE PARÍS

Pocos aparcamientos para tantas motos. El desplazamiento sobre vehículos de dos ruedas es cada vez más habitual en la capital, por el ahorro de gasolina y la facilidad para evitar los atascos. Sin embargo, a la hora de aparcar, los motoristas se encuentran con un problema: el Ayuntamiento de Madrid todavía no ha habilitado suficientes plazas de aparcamiento para soportar ese número creciente de motos. Esa falta de parkings obliga a los motoristas a dejar la moto donde pueden. Es decir, sobre las aceras o entre los coches.

Las reservas siempre están llenas y no hay otro remedio que aparcar en la aceraEn las calles de la capital existen 523 espacios reservados para estacionamiento de motos, con un total de 6.318 plazas, según datos del área municipal de Movilidad actualizados en junio de 2013. Este número de plazas es muy inferior al parque de motos de Madrid, que llega ya a 189.573 motocicletas y ciclomotores matriculados, según los registros municipales. En definitiva, solo hay aparcamiento reservado para el 3,3% del total de motos existentes en la ciudad.

"Es totalmente insuficiente, es evidente que hay muy pocas plazas porque las reservas siempre están llenas y no hay otro remedio que aparcar alrededor o en las aceras. Y eso puede causar molestias a los peatones", apunta Ángel Soria, presidente de la asociación Muévete por Madrid en Moto. "El Ayuntamiento comenzó a buen ritmo y ha hecho un esfuerzo en la promoción del uso de la moto. Pero luego se quedó a medias", añade José Manuel Reyes, presidente de Mutua Motera.

"No implica mucho coste"

En 2008, el entonces concejal de Seguridad, Pedro Calvo, prometió habilitar "12.000 plazas específicas de aparcamiento para motos en el plazo de cuatro años". Pero, pasado ya ese periodo, su promesa se ha quedado en la mitad. Pese a este incumplimiento, "el Ayuntamiento continúa con la instalación de nuevas reservas y la ampliación de muchas de las ya existentes", aseguran fuentes municipales, que ofrecen la posibilidad de solicitar espacios reservados en las calles donde hagan falta. Aunque los recortes presupuestarios han obligado a instalarlas a un ritmo más lento.

Aún así, los expertos consideran que se trata más de una cuestión de voluntad política que de dinero. "Hacer una reserva de motos no implica un coste muy elevado. Es básicamente señalizarlo con pintura y carteles, y poner algún separador metálico", apunta Reyes.

Se puede dejar la moto en aceras de más de tres metros de ancho y paralelas al bordilloPero esta escasez de plazas no solo afecta a los motoristas, sino también a los peatones y a los comerciantes. "Al no tener espacio, el motorista acaba aparcando irregularmente en la acera. Al final el principal perjudicado es el peatón, que no puede utilizar sus espacios. El Ayuntamiento está complicando la coexistencia entre el motorista y el peatón", critica el portavoz del Foro por la Movilidad Sostenible y exconcejal socialista de Circulación, Eugenio Morales. Los comerciantes planean trasladar al Consistorio una queja sobre "la invasión de motos justo en la puerta de las tiendas, que hace intransitable el centro de Madrid y perjudica a nuestros clientes", asegura el presidente de la Asociación de Empresarios de la Gran Vía, Florencio Delgado.

La ordenanza de Movilidad permite estacionar las motos sobre las aceras, pero con limitaciones para evitar que estorben a los viandantes: solo se podrá aparcar en las aceras de más tres metros de ancho, paralelamente al bordillo (o en semibatería si el andén mide más de 6 metros), sin anclar el vehículo a los árboles y sin obstaculizar paradas de transporte o pasos de cebra. Por otro lado, para fomentar su uso, el Consistorio exime a las motos del pago de los parquímetros, las autoriza a circular por áreas de tráfico restringido y se les permite ir por los carriles bus-taxi.

Omar Martínez, 29 años, repartidor: "Al final te toca aparcar en la acera"

Este repartidor conoce bien el problema de aparcamiento: "Voy todo el día con la moto y cuando tienes prisa no queda más remedio que aparcar sobre la acera, porque las plazas especiales están siempre hasta arriba. Cuando voy a estar más tiempo sí intento aparcar bien. Supongo que no harán más aparcamientos de motos para no quitar espacio a los coches".

Beatriz S., 38 años, viandante: "Las motos en las aceras estorban si vas con un carro"

Beatriz pasea con el carro de su hijo por Malasaña y ve "todas las aceras saturadas de motos. En general, los motoristas son respetuosos y dejan hueco, pero hay sitios en los que estorban y más si vas con un carro. Tienes que dar rodeos para esquivarlas".

Joaquín F. de Córdoba, 42 años, motorista: "Hay que aparcar con sentido común"

Este motorista reconoce que desconoce la normativa que regula el aparcamiento de las motos en las aceras. "No sé los metros que hay que dejar ni dónde está prohibido aparcar. Pero intento ser prudente. Basta con tener sentido común y dejar la moto en lugares donde dejes espacio al peatón para pasar".

Consulta aquí más noticias de Madrid.