Líos de faldas a los cincuenta años
El actor Nancho Novo, en uno de sus aclamados monólogos.
Nancho Novo debe de saber, y no por experiencia propia, porque parece aún joven, que las cosas del amor y el sexo a los cincuenta no son nada fáciles. Por eso ha cogido la obra de Jean Claude Islert Nunca es fácil para contarnos la historia de Eduardo.

Se trata de un tipo de cincuenta años que ha tenido un affaire con Sara, una alumna de veintitrés años de su clase de matemáticas.

Y lo curioso de la historia es que ligar con ella ha sido la parte sencilla del cuento. Lo difícil viene cuando Eduardo decide romper con ella. La guerra de Troya empezó por mucho menos: y es porque la chica quiere casarse con él.

Así es el planteamiento de la historia –problemas de conciencia amorosa incluidos– que tiene un ingrediente más que la coloca claramente en el género de  la comedia de enredo: la hija del protagonista, con sólo 20 años, le pide permiso para vivir en casa con su nuevo novio, que, para su sorpresa, ¡es de la edad del propio Eduardo! Donde las dan las toman.

Según Novo, la obra «te hace reír», pero al mismo tiempo «te hace pensar», porque habla de la hipocresía de la gente, las convenciones sociales y las extrañas relaciones que se establecen entre las personas.

*  Mañana, en el Teatro Villa de Molina (avenida del Chorrico). A las 22.00 horas. 10 euros.

Un gran monologuista

Nancho Novo –no sobra ninguna ‘n’ en su nombre– es uno de esos tipos que hace reír desde la seriedad. Cuando representa un monólogo delante de la pared de ladrillos (foto) se pone serio –y un poco canalla también– y te provoca la carcajada contando cosas como lo haría un amigo en un bar. Si fueran reales sus monólogos, sería cierto que los españoles convertimos la tragedia en fiesta, porque las historias que interpreta, muchas veces son realmente terribles.