Siria
Fotografía cedida por la agencia de noticias siria SANA que muestra a soldados de las tropas sirias que apuntan sus armas desde una colina en Homs. EFE

El Gobierno sirio advirtió este sábado a Estados Unidos de que atacar su país "no será un picnic para nadie bajo ninguna circunstancia, porque una agresión tendría graves repercusiones y sería una bola de fuego que haría arder todo Oriente Medio".

En extractos de una entrevista difundidos por la televisión estatal siria, el ministro de Información, Omran al Zubi, consideró que las presiones de Estados Unidos son una "pérdida de tiempo", y señaló que el Gobierno sirio "continuará su combate contra el terrorismo hasta el final".

De igual forma, el ministro reiteró la posición de su gobierno de que las tropas leales al presidente Bachar al Asad "no han usado ni usarán" armamento químico, como los acusa la oposición y los rebeldes.

El ministro de Información dice que son los rebeldes los que usaron armas químicas

Además, insistió en la acusación formulada por el Ejército sirio de que han sido los rebeldes quienes utilizaron agentes químicos en los enfrentamientos hoy en el suburbio damasceno de Yobar.

En un comunicado, una fuente militar aseguró que uniformados sirios "vieron elementos químicos y sufrieron asfixia" cuando entraban en refugios de los rebeldes en Yobar, en la periferia de Damasco.

"Unos 20 soldados fueron trasladados de urgencia al hospital tras haber inhalado agentes químicos en Yobar, y algunos de ellos se encuentran en estado crítico", señaló la fuente.

Además, el Ejército habría descubierto supuestamente medicinas de una compañía farmacéutica germano-catarí contra la inhalación de agentes químicos, así como un gran número de máscaras antigás.

La acusación del régimen llegó poco después de la llegada hoy a Damasco de la representante de la ONU para Asuntos de Desarme, Angela Kane, para intentar persuadir a las autoridades sirias de que permitan el acceso inmediato a la zona del supuesto ataque con armas químicas en la periferia de la capital.

Estados Unidos se lo piensa

Según fuentes de la Casa Blanca, el presidente estadounidense, Barack Obama, se reunió este sábado con miembros de sus gabinete de Seguridad para estudiar posibles opciones de cara a una eventual intervención bélica.

En este sentido, el diario The New York Times abrió sus páginas asegurando que el Pentágono sopesa la posibilidad de una acción área similar a los bombardeos de la OTAN en la antigua Yugoslavia.

La cadena de televisión CBS reveló, por su parte, que el Ejército estadounidense ha enviado al Mediterráneo oriental un cuarto buque de guerra armado con misiles balísticos capaces de alcanzar objetivos en Siria.

Frente a las presiones de los más duros, como el senador republicano de Arizona, John McCain, que han urgido a emprender alguna acción que contribuya al fin de Al Asad, el mandatario se muestra aún muy cauto.

El senador republicano de Arizona John McCain urge a acabar con Al Asad

En una entrevista difundida el viernes, el presidente manifestó su temor a la posibilidad de que una intervención directa contribuya en realidad a que grupos extremistas con intereses opuestos a Washington tomen el poder en un país estratégico para la paz en la región.

En este sentido, Obama —que meses atrás prometió ayuda militar a los rebeldes sirios— insiste en que EEUU debe primero intentar conseguir un mandato de la ONU y comprobar de forma fehaciente el uso de armas químicas por parte del régimen.

Los movimientos de Washington despertaron hoy los recelos de Irán, país que mantiene una alianza estratégica con Siria desde la década de los ochenta y una relación hostil con Estados Unidos desde la fundación de la República Islámica en 1979.

En declaraciones difundidas por la prensa local, el portavoz del Ministerio iraní de Asuntos Exteriores, Abbas Araqchi, acusó a los rebeldes sirios de utilizar armas químicas y advirtió a la Casa Blanca contra cualquier intervención armada en ese país.

"Irán ya ha dicho en numerosas ocasiones que no existe una salida militar a la crisis Siria y que las provocaciones y otro tipo de movimientos solo ayudan a complicar la situación regional y a avivar las tensiones", recalcó Araqchi.