La Marina de Estados Unidos aumentará su presencia en el Mediterráneo con el despliegue de un cuarto barco de guerra debido a la situación que atraviesa Siria, según han informado este viernes fuentes de Defensa, que han especificado que la Marina no ha recibido órdenes de prepararse para una operación militar. 

El barco implicado es el 'USS Mahan', que había finalizado su despliegue y debía regresar a su basa en Norfolk, en el estado de Virginia. Sin embargo, el comandante de la Sexta Flota ha decidido mantener el barco en la región.

Washington está considerando una serie de opciones en respuesta a los informes sobre el presunto uso de armas químicas por parte del Ejército en un ataque ejecutado el miércoles en la región de Damasco, que se habría saldado con hasta 1.300 fallecidos, según el dirigente opositor George Sabra.

Obama reconoce el coste de un ataque

Este mismo viernes, el presidente estadounidense, Barack Obama, ha reconocido que las informaciones sobre un presunto ataque químico constituyen un "suceso de grave preocupación", si bien ha advertido del coste que una eventual intervención militar sobre el terreno podría tener.

Lo que hemos visto indica que esto es claramente un gran suceso, de grave preocupaciónEn una entrevista concedida a la cadena de televisión estadounidense CNN, Obama ha defendido la decisión de su Administración de no intervenir hasta ahora en la guerra civil si bien ha reconocido que deberá prestar una mayor atención al conflicto si quiere que se le ponga fin.

"Creo que es justo decir que, con lo difícil que es el problema, es algo que va a exigir la atención de Estados Unidos y esperemos que la atención de toda la comunidad internacional", ha afirmado el mandatario.

Respecto a las denuncias de activistas opositores de la muerte de cientos de personas en un ataque químico del Ejército en los alrededores de Damasco, Obama ha señalado que "lo que hemos visto indica que esto es claramente un gran suceso, de grave preocupación".

"Estamos actuando a través de la ONU para intentar provocar una mejor acción" de los inspectores de Naciones Unidas sobre armas químicas "y hemos pedido al Gobierno sirio que permita una investigación del lugar" aprovechando que los expertos están "sobre el terreno ahora mismo". "No esperamos cooperación, dada la historia pasada", ha agregado.

Así las cosas, Obama ha reconocido también que la situación en Siria es "problemática" puesto que está "empezando a afectar" los intereses de Estados Unidos "tanto en términos de asegurarnos que no proliferan las armas de destrucción masiva como la necesidad de proteger a nuestros aliados y nuestras bases en la región".

Aunque el año pasado aseguró que el uso de armas químicas suponía una "línea roja" que podría empujar a Estados Unidos a intervenir, Obama se ha mostrado este viernes más conservador, recordando el coste que ello podría tener y poniendo como ejemplo lo ocurrido en Afganistán.

"A veces, lo que hemos visto es que la gente pide una acción inmediata (...) que no sale bien, nos enreda en situaciones muy difíciles y puede tener como resultado el arrastrarnos a intervenciones muy caras, difíciles y costosas que en realidad alimentan más resentimiento en la región", ha subrayado.