El enviado especial del gobierno estadounidense en Sudán, Bill Richardson, anunció el miércoles en Jartum que ha logrado un acuerdo de alto el fuego entre el gobierno sudanés y los dirigentes de los grupos rebeldes de Darfur.

Sin embargo, no ha sido todavía decidido cuándo entrará en vigor esta tregua, asunto que decidirá la Unión Africana.

Este es el primer acuerdo de alto el fuego al que llegan los dos grupos rebeldes de Darfur, que en mayo de 2006 rechazaron firmar otro similar logrado entre el gobierno y una facción del Movimiento de Liberación de Sudán (MLS).

Los rebeldes que aún están levantados en armas son el Movimiento de Justicia e Igualdad y la otra facción del MLS.

Las negociaciones, a mediados de marzo

Richardson, que es gobernador de Nuevo México, añadió que ambas partes -rebeldes y gobierno- mantendrán negociaciones a mediados de marzo, supuestamente para lograr un alto el fuego duradero, con asistencia de la Unión Africana y la ONU.

El enviado estadounidense aseguró que el presidente sudanés, Omar Hasan al Bachir, le comunicó hoy que ha aceptado el paquete de ayudas de la ONU, incluida su última fase, que será el despliegue de tropas africanas e internacionales. 

Desde febrero de 2003 han muerto unas 200.000 personas 

 Entre los compromisos aceptados por Bachir figura la apertura de "caminos humanitarios", el permiso a periodistas extranjeros para visitar la región sin obstáculos y el desarme de las milicias.

Richardson aseguró haber logrado compromisos similares por parte de los movimientos rebeldes, con quienes se reunió ayer.

El conflicto de Darfur estalló en febrero de 2003 cuando el MLS se levantó en armas, junto a otros grupos rebeldes, para protestar contra la pobreza y marginación de la región.

Unas 200.000 personas han muerto desde entonces y cerca de dos millones se han visto forzadas a abandonar sus hogares y a refugiarse en campos de refugiados en Sudán y Chad, en lo que, según la ONU, constituye uno de los peores desastres humanos de este siglo.