Un aparatoso incendio declarado en una vivienda del edificio número 32 de la avenida Menéndez Pelayo hizo que siete personas tuvieran que ser atendidas por los servicios sanitarios allí desplazados, según informó a un portavoz de Emergencias Madrid.

El fuego se produjo a la 01:30 horas de la madrugada de hoy, por causas que aún se desconocen, en un piso de unos 80 metros cuadrados situado en la cuarta planta de un edificio de seis alturas, en el que vivían de alquiler tres jóvenes de 28, 30 y 32 años.

Tres dotaciones de bomberos acudieron a sofocar las llamas

Tras desatarse el incendio tres dotaciones de bomberos del Ayuntamiento de Madrid acudieron para sofocar las llamas.

Los bomberos trabajaron con dificultad dadas las características del incendio, con las llamas muy descontroladas que incluso salían por la fachada.

Sofocado en media hora

En algo más de media hora los bomberos lograron sofocar el incendio, que afortunadamente no se extendió a los demás pisos del inmueble, aunque el piso afectado quedó totalmente arrasado por el fuego.

El piso quedó totalmente arrasado por el fuego

Cerca de 50 vecinos que se encontraban en ese momento en sus casas fueron desalojados y permanecieron en la calle hasta que el fuego pudo ser reducido.

Los efectivos del Samur trasladaron hasta allí un hospital de campaña para atender a los vecinos afectados.

Los tres jóvenes de la vivienda donde comenzó el fuego presentaban intoxicación por humo y fueron trasladados al hospital Gregorio Marañón, dos de ellos con pronóstico leve y el tercero con pronóstico moderado.

Además un vecino del inmueble tuvo que ser atendido por una crisis de ansiedad.

Por otra parte, tres de los bomberos que trabajaron sofocando el fuego tuvieron que ser atendidos por los sanitarios del Samur.

Dos de ellos presentaban diversos cortes, mientras que el otro tenía quemaduras en las manos y sufrió un golpe de calor, por lo que fue trasladado a la Clínica de la Concepción, donde permanecerá en observación.

Tras la extinción del incendio, los vecinos pudieron volver a sus casas que no se vieron afectadas por las llamas.