Clemencia Amado lleva tres años sin ver a su hijo
Clemencia Amado lleva tres (JORGE PARÍS) JORGE PARÍS

"Mi madre no pudo venir y mi hijo está perdiendo colegio y tiempo precioso para poder integrarse en este país", le escribía el pasado 2 de enero, desesperada, Clemencia Amado en una carta al Defensor del Pueblo que luego ella remitió a 20 minutos.

El trámite de esta mujer colombiana, de 38 años, que trabaja como limpiadora, se convirtió en un calvario que sólo un año después ha tenido un final feliz.

Imagínese, hace tres años que no veo a mi hijo; ahora va a cumplir dieciséis

"Imagínese, hace tres años que no veo a mi hijo; ahora va a cumplir dieciséis y me dicen que está muy alto y muy guapo", cuenta con alegría Clemencia después de su proceso.

Hace pocos días le llegó la notificación que permitirá el viaje de su madre y de su único hijo, que llegan este fin de semana, aunque ella esperaba verlos mucho antes.

Por una razón que Clemencia todavía no logra entender, su expediente aparecía con errores y eso frenó la regularización, que ya de por sí se hacía larga, pues había presentado los papeles el pasado febrero.

"Usted no sabe lo que es esto, lo he pasado muy mal, nadie se lo imagina. Uno tiene que aguantar mucho", dice.