En 1967, un ex militar inglés hizo de una plataforma marítima abandonada, Sealand; su propio Estado. Una inmobiliaria granadina lo vende por 750 millones de euros.

¿Cómo llega un producto así?

Lo buscamos nosotros. Estamos especializados en la venta de islas, y varios clientes nos preguntaron si podían comprar un país. Esto es lo más parecido.

¿Confía en hallar comprador?

Quizás algún magnate excéntrico. De todas formas, ya hay una empresa interesada en Sealand, y es española.

¿Qué atractivos tiene?

Además del valor histórico, ya que tiene su propia moneda y hasta sellos, está en aguas internacionales, fuera de muchos controles. Ahora sirve de hospedaje a una empresa informática.

Habrá alguna pega...

El comprador se comprometerá a mantenerla como Estado. No es una venta real, sino una transferencia.

Bio.Tiene 37 años. Su primer contacto con el sector inmobiliario fue en julio de 2006, con la apertura de InmoNaranja. Adora la documentación.