La Junta califica de «faltas muy graves» haber superado el aforo del local (se vendieron 400 entradas en un local para 88 personas) y no disponer de medidas de seguridad suficientes. Paralelamente, la Gerencia de Urbanismo debe estudiar si los propietarios de este bar de Chinales infringieron otras leyes por no contar con licencias adecuadas.