Para una emergencia. Con ese propósito se introdujo en el mercado (2001) la píldora del día después. Pero la realidad es que sigue usándose como anticonceptivo entre las más jóvenes, pese a todas las campañas de información.

Y es que para más de la mitad de las chicas (52%) que acudieron a un ambulatorio o a las urgencias a pedir una pastilla no era su primera vez, aunque aseguraron usar de forma habitual el preservativo en sus relaciones sexuales. Sólo el 43% fue en un momento de apuro –porque se les había roto el condón–, mientras que el resto de usuarias manifestó no usar ninguna prevención.

Así lo recogen los datos del Servicio Andaluz de Salud (SAS) sobre consumo de la píldora abortiva en 2005, los últimos disponibles. En concreto, 12.078 fueron dispensadas el año pasado, una cifra ligeramente superior a la de 2004. «Esto no significa que se use mucho más, sino que se lleva un control más exhaustivo» advierten fuentes de Salud.

Pese a ello, el uso de la píldora poscoital en Málaga representa el 20% del consumo en Andalucía, donde el año pasado se solicitaron 62.957. Especialmente significativo resulta que el 10% de las malagueñas que las necesitaron eran menores de 17 años, aunque las más habituales (54%) tenían entre 17 y 24 años.

Otras edades

Menos de 14: El 0,69% de del total está en esa franja. Mayores de 25 Ô Y hasta los 30: representan el 17% de quienes usan esta píldora en la provincia. Las mayores de 30 son apenas el 14%.

¿Dónde se pide más?

En atención primaria: En los ambulatorios y urgencias que no son de hospitales se dispensó el 72% (8.718) del total. De ellas, 2.234 se dieron en centros del distrito sanitario de la capital. Le siguió el de la Costa del Sol. Por contra, en la Serranía de Ronda fue donde menos se pidió.

Hospitales: En Carlos Haya se solicita la mayoría. Otra buena parte se va al Clínico.

Farmacias: Aquí se veden, pero sólo sirve la receta de un médico privado. En el resto, es gratis.

Muy efectiva: en las primeras 24 h

Son muchas las razones que llevan a los expertos a alertar sobre el abuso de la píldora poscoital. Facultativos del SAS, especializados en prevención, aseguran que su empleo no se ha traducido en una reducción de las interrupciones del embarazo. Y pese a ser consigna repetida, insisten en que no es un método anticonceptivo. No protege de enfermedades de transmisión sexual y sólo debe emplearse en una emergencia. Y van más allá: es efectiva en un 95% sólo en las primeras 24 horas. En las 48, se reduce al 85%, y cae al 58% si se toma dos días después.