El pianista Joaquín Achúcarro homenajea este martes al director de orquesta cántabro Ataúlfo Argenta con un recital en el que, según ha explicado, "toreará" piezas de seis grandes compositores como Mozart, Schumann, Rachmaninov, Granados, Albéniz y Ravel, para ofrecer al "maestro" un concierto "francamente hermoso".

En este recital, que interpretará en el marco de la Semana Argenta con la que el Festival Internacional de Santander (FIS) celebra el centenario del músico castreño, Achúcarro tratará de plasmar las "vivencias íntimas y personales" que compartió con Argenta.

Entre estas experiencias, el pianista bilbaíno ha destacado que su "primer contacto" con el director de orquesta cántabro fue siendo "un niño" cuando Argenta acudió al teatro Arriaga a dirigir a la Filarmónica de Bilbao. "Me impacto muchísimo el nombre de Ataúlfo, porque recuerdo que en el colegio estaba estudiando los nombres de los reyes godos y que casualidad que el segundo se llamaba igual", ha relatado Achúcarro.

Asimismo, ha indicado que también coincidió con Argenta en la Orquesta de Cámara de Madrid con la que, a pesar de estar en una "España que no tenía relaciones exteriores con casi nadie", ambos acudieron a Francia para dar un concierto que Achúcarro ha recordado divertido.

"Antes del concierto tuvimos una cena y bebí algo más de lo que debía, y cuando tuve que hacer el solo se me fue el santo al cielo e improvisé", ha indicado al tiempo que ha rememorado con melancolía que "Argenta puso cara de palo, pero de repente se le plantó una sonrisa de oreja a oreja".

Achúcarro también ha recordado cómo se entero de la muerte de su maestro cuando estaba en Viena estudiando. "Fue como si me hubiese dado un ataque, emociones y sentimientos que no desaparecerán nunca", ha dicho el pianista, que ha considerado que de no haber sido por su prematura muerte a la edad de 44 años, Argenta hubiese sido "uno de los mejores" directores a nivel internacional, pero "el mundo no lo sabía todavía".

Y es que, de no haber fallecido Argenta, Achúcarro ha considerado que el centenario de su nacimiento, que están celebrando a lo largo de esta semana tanto el FIS como la Universidad Internacional Menéndez Pelayo (UIMP), hubiera sido "un reconocimiento mundial".

"no le dio tiempo a dar el salto"

"Pero no le dio tiempo la vida a dar ese salto", ha lamentado Achúcarro, que ha considerado que es como si el atleta jamaicano "Ussain Bolt hubiese muerto hace cinco años". Si bien, a pesar de que Argenta no pudo llegar a alcanzar el nivel al que estaba llamado, este pianista ha opinado que el homenaje que se le está haciendo "ha caído por su propio peso" al igual que su presencia en el mismo.

Así se ha pronunciado Achúcarro en un rueda de prensa en la UIMP, en la que ha estado acompañado por el director del FIS, Jaime Martín; el periodista, músico e hijo del homenajeado Fernando Argenta; y el director del encuentro 'Ataúlfo Argenta: una batuta centenaria', el escrito y periodista santanderino Jesús Ruiz Mantilla.

Todos han ensalzado la figura del director de orquesta castreño pero especialmente su hijo, quien ha agradecido que con esta celebración "se mantenga viva" la figura de su padre cuyo "recuerdo perenne" permanece no sólo por su música, sino porque fue capaz de "abrir las fronteras" del país en un época en que España "estaba cerrada al exterior".

También ha recordado que su muerte llegó justo en el que su carrera comenzaba a tomar "un despegue impresionante", apuntaba a "un porvenir maravilloso", pero todo ello se vio "truncado" aunque, sin embargo, su corta vida le permitió situarse como "un rompedor de moldes".

Fernando Argenta cree que España ha tardado "unos años" en reconocer la figura de su padre y ha considerado que Cantabria estaba devolviendo a Argenta "todo el cariño y el amor que éste tenía por su tierruca". Sin embargo, el hijo del director de orquesta cántabro ha dado "un tirón de orejas" al Festival Internacional de Música y Danza de Granada por "no haber tenido un recuerdo" de su padre en esta edición.

Algo que si ha hecho el FIS y que también va a hacer el Ayuntamiento de Santander poniendo el nombre de Ataúlfo Argenta a una calle de la ciudad, lo que ha aplaudido el hijo de éste, no sólo por "la sensibilidad" que demuestra el Consistorio, sino porque "se va a cambiar la calle de un general por la de un director de orquesta", ha dicho.

Consulta aquí más noticias de Cantabria.