Bebé.
El Ayuntamiento de Valdequemada no permite el empadronamiento de una niña india adoptada por un matrimonio de la localidad.  GTRES

La esperanza de vida de los españoles ha frenado su avance por primera vez en el caso de hombres y mujeres aunque "levemente", al disminuir el crecimiento vegetativo -la diferencia entre el número de nacidos y el de fallecidos por cada 1.000 habitantes- de un 1,83 en 2011 a un 0,14 en 2012.

La esperanza de vida de las mujeres ha pasado a ser de 84,72 añosAsí se desprende de la Memoria Socioeconómica y Laboral 2012 del Consejo Económico y Social (CES), que alerta en su capítulo dedicado a la Calidad de Vida y Protección Social de "la aceleración y agudización" en el último año de cambios sociodemográficos de "importantes consecuencias económicas y sociales a medio y largo plazo".

En 2011, según los datos recabados por este organismo de Eurostat y el INE, los varones españoles tenían una esperanza de vida de 79,16 años y las mujeres españolas de 84,97 pero en el ejercicio anterior este indicador se redujo "levemente", pasando a ser de 79,01 y 84,72, respectivamente.

El documento del CES apunta que es la primera vez que esto ocurre en la "serie histórica" de la media de años que viven los españoles, si bien precisa que en 1998 se produjo también un retroceso en este indicador, pero exclusivamente para el caso de las mujeres (de 82 años a 81,5) pues, en aquel año, la esperanza de vida de los hombres se mantuvo en 74,5 años.

Pese a este "freno", el documento del CES resalta que la esperanza de vida al nacer continúa siendo "especialmente positiva" para España, porque se sitúa "bastante por encima" del promedio de la UE-27 (76,7 años los hombres y 82,5 las mujeres).

El contexto de la crisis

Confirma la "consabida ventaja" de las mujeres en duración de la vida que se contrarresta en "términos de su calidad"El CES resalta que la tendencia demográfica en España sigue siendo el envejecimiento de la población junto con una natalidad que ha "acelerado" su descenso en el contexto de la crisis al igual que lo que parece ser un cambio de signo de los flujos migratorios.

Recuerda este organismo la "importante dispersión" que encierra el indicador de la esperanza de vida dadas las "distintas características socioeconómicas" de los individuos, derivadas, por ejemplo, de las diferencias en que se traducen las "desigualdades interterritoriales" registradas en España.

Por otro lado, alude a la "consabida ventaja" de las mujeres en duración de la vida que se contrarresta en "términos de su calidad", pues la autonomía personal difiere mucho a partir de las edades más avanzadas.

Según la Encuesta Nacional de la Salud de 2012, el 53,5 % de la población de 65 y más años no padecía dependencia funcional, si bien las diferencias en calidad de vida se acrecientan a favor de los hombres.

Entre 75 y 84 años, el 68,4 % de los varones no sufría dependencia funcional, porcentaje que se reduce al 52,8 % en el caso de las mujeres, disminuyendo a partir de los 85 años a un 35,2 % para los varones por un 23,8 % para las féminas.