Producciones Micomicón  estrena hoy una obra difícil. En Los niños perdidos habla sobre un episodio negro de nuestra historia más reciente: la de los niños muertos o desaparecidos en cárceles, trenes o albergues religiosos y del Auxilio Social.

Entre momentos de ternura, de humor, de tragedia y de esperpento, donde lo tierno se mezcla con lo grotesco, la vida con la muerte y el terror con la comedia, los cuatro personajes irán desenmarañando la siniestra madeja que rodea a los desaparecidos y a los olvidados de la España franquista.

Recuperar la memoria

La obra recupera la memoria de los niños perdidos del franquismo, bien porque murieron (de hambre, de frío), bien porque fueron entregados en adopciones irregulares y no volvieron a ver a sus familias o aborrecieron la ideología de sus padres, las ideas que los habían convertido en perdedores y a ellos en unos estigmatizados.

En la obra, los protagonistas son tres niños (Lázaro, Marqués y Cucachica) que, escondidos en el desván del orfanato, recibirán la visita de una inquietante monja ciega.
Testimonios de personas que vivieron aquellos tiempos, el estudio de dos periodistas, junto con poemas de Lorca, Miguel Hernández o canciones populares, conforman el texto.

Los niños perdidos es una obra escrita y dirigida por Laia Ripoll, llena de sensibilidad, de riesgo y de visión serena de un duro periodo. Estará en escena hasta el próximo domingo.
* Teatro del Mercado. 21.00 horas. Entrada, 12 euros, en cajeros CAI y www.cai.es.