Según los organizadores de la muestra, «nadie puede valorar una obra de arte», de ahí que ayer presentasen una denuncia en la oficina de la Policía Local. Uno de los cuernos arrancados fue entregado a la empresa para la rehabilitación de la escultura aunque, según la denuncia, ésta ya había sufrido daños entre el 23 y el 25 de diciembre.