El alcalde de Orihuela, José Manuel Medina, negó ayer que vaya a dimitir porque, según él, no cometió irregularidades en su gestión. Aseguró que nunca ha visto «facturas falsas» y rechazó que se hayan producido «pagos incorrectos».

Medina (PP) respondió a la decisión de la titular del Juzgado número 3 de Orihuela de citarle a declarar como imputado por supuestos delitos de malversación y prevaricación por los pagos que el Ayuntamiento habría realizado a la empresa Necso, y falsedad en documento público.

Dijo que «hasta ahora» no ha recibido confirmación de la citación judicial sobre la posible existencia de facturas falsas por un importe de 240.000 euros de la empresa Necso en 2002.