El 30 de diciembre una potente furgoneta bomba explotó en el aparcamiento del aeropuerto madrileño de Barajas, matando a dos personas, las primeras víctimas mortales de la banda desde mayo de 2003.

En el comunicado remitido a Gara, redactado en euskera, la banda armada dice que no pretendía 'causar víctimas', criticando que la policía no hubiera desalojado el aparcamiento pese a las tres llamadas de aviso realizadas con una hora de antelación.

El ministro del Interior, Alfredo Pérez Rubalcaba, tuvo palabras duras para esas críticas.

'Cuando uno pone una bomba potente en la terminal de un aeropuerto el día 30 de diciembre tiene que ser consecuente con sus acciones (...) es bastante evidente que los riesgos de que haya víctimas son enormes. Lo que me parece un sarcasmo es que ahora ETA pida explicaciones de sus salvajadas al Gobierno de España', afirmó.

Tras el atentado, el Gobierno afirmó que el proceso para lograr la paz en el País Vasco iniciado hace nueve meses quedaba roto.

Al plantear seguir manteniendo el proceso, ETA aseguró en su comunicado que en el futuro la oportunidad para desarrollarlo 'llegará a través de un acuerdo político que recoja los derechos y mínimos democráticos que se le deben a Euskal Herria', según la traducción de Gara.

Pese a mantener el alto el fuego, ETA dijo que 'responderá' si el PSOE 'mantiene sus ataques'.

ETA culpa al Gobierno y al PSOE de obstaculizar 'sin cesar al proceso democrático' abierto hace nueve meses, en una aparente referencia a los procesos policiales y judiciales contra los miembros de la banda, que han continuado.

También tuvo palabras de reproche para el PNV por actuar 'contra la izquierda abertzale, alimentando la línea del Gobierno español'.

RONDA DE CONTACTOS

Rubalcaba retomó el martes los contactos con los portavoces de los grupos parlamentarios para analizar la nueva situación abierta tras la ruptura del proceso de paz y destacó tras las reuniones el 'dialogo y unidad' de los que son partidarias todas las formaciones.

'Todos ellos han sido receptivos a la propuestas, nadie por supuesto se opone y todo el mundo está dispuesto a participar. Todos los grupos parlamentarios creen que la unidad de los partidos democráticos es un activo importante en la política antiterrorista, todos ellos reclaman un trato similar por parte del Gobierno y todos ellos lo van a tener', dijo en una rueda de prensa tras concluir las reuniones, que continuarán el miércoles por la mañana.

A pesar de no entrar aún en una valoración del comunicado de la banda armada, Rubalcaba aseguró en una entrevista publicada el martes en el diario The New York Times que no habrá otra 'tregua creíble con ETA'.

'La próxima vez que anuncien una tregua, todo el mundo dirá: 'Una tregua como la de Barajas'', afirmó según el diario.

La ronda de contactos del martes arrancó con el portavoz del Partido Popular, Eduardo Zaplana, que definió la reunión como 'cordial, pero sin novedades de fondo'.

El titular del Interior pretende celebrar estas reuniones bilaterales de manera quincenal. Por su parte, el presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, comparecerá el lunes en el Congreso en un pleno extraordinario.

El lunes, el portavoz de Batasuna Arnaldo Otegi pidió a ETA que mantenga el alto el fuego y los 'compromisos y objetivos' presentados en marzo.