Los Hermanos Musulmanes protestaron un día más en la jornada denominada como 'viernes de la ira' , para exigir la liberación del depuesto presidente Mohamed Morsi y denunciar la matanza de sus integrantes en los enfrentamientos contra las fuerzas de seguridad del Estado que han arrojado un balance de casi 600 fallecidos desde el miércoles, según el Gobierno en funciones. Una jornada que el portavoz de la Hermandad, Gehad el Haddad, dio por finalizada a media tarde señalando que "la alianza antigolpe acaban con la oración de Isha".

Estos crímenes profundizan las diferencias, que al principio eran políticas y luego se han profundizado manchándose de sangrLos seguidores de los Hermanos Musulmanes salieron a protestar pese al gran despliegue de las fuerzas de seguridad y la presencia de comités populares de opositores a Morsi. La tensión es alta en las principales calles de la capital, donde los islamistas se concentraron en varias mezquitas. " Pese al enorme despliegue militar y policial, los islamistas cortaron los accesos al puente '6 de Octubre', uno de los principales de El Cairo, donde la tensión fue en aumento. Además, la manifestación estaba rodeada de los seguidores de los movimientos populares opuestos a los islamistas. Estos últimos increpaban a las personas que veían en las azoteas de las casas por temor a que pudieran tener armas y las dirigieran contra ellos. Entre otras consignas coreaban eslóganes contra los militares golpistas y a favor de la caída del régimen militar. Centenares de seguidores de Morsi también se manifestaron en el puente '15 de Mayo', en el centro de la capital egipcia, donde fueron increpados por los viandantes.

Los Hermanos Musulmanes advirtieron de que el derramamiento de sangre "aumentará la insistencia del pueblo egipcio para acabar con el sangriento golpe militar" que depuso al presidente. En un comunicado difundido tras los violentos choques registrados, la cofradía señaló que nunca Egipto ha vivido una tragedia similar, creada "por parte de los más peligrosos enemigos". "Estos crímenes profundizan las diferencias, que al principio eran políticas y luego se han profundizado manchándose de sangre", sostuvieron los Hermanos, para quienes "los golpistas han perdido la razón y los valores y principios".

El jefe de asuntos políticos de Naciones Unidas, Jeffrey Feltman, viajará la próxima semana a El Cairo donde espera reunirse con las autoridades egipcias para abordar la conflictiva situación en ese país. Así lo anunció ante la prensa un portavoz de la ONU Eduardo del Buey, quien detalló que el secretario general, Ban Ki-moon, ha pedido al diplomático estadounidense que viaje a Egipto y a otros países de la zona. Durante su viaje a la región el subsecretario general de asuntos políticos de la ONU mantendrá una ronda de consultas con diferentes países y "espera reunirse con interlocutores egipcios", según Del Buey, que no especificó qué otros países visitará Feltman.

Decenas de muertos

El Ministerio de Sanidad confirma 17 muertos y 82 heridos en todo Egipto este viernes. Los mayores enfrentamientos se han producido en Damietta, al norte del país e Ismailia, a unos 100 kilómetros de El Cairo. En paralelo, en la localidad de Alejandría, junto a la costa del Mediterráneo, se desencadenaron choques y un intenso tiroteo entre islamistas y contrarios a Morsi en el distrito de Sidi Bishr con armas de fuego y cócteles molotov. También se produjeron disparos contra una comisaría cerca del distrito cairota de Ramses. Según la agencia estatal Mena, en este último enfrentamiento se han producido al menos diez muertes y un centenar de heridos.

Estos incidentes habrían provocado la muerte de al menos 60 personas según las cifras ofrecidas por los islamistas. La Hermandad apuntó en su página web que hay más de 60 cadáveres en sus hospitales de campaña en la zona, una cifra no confirmada por el Gobierno. La cofradía islámica, grupo al que perteneció Mursi hasta que accedió a la Presidencia, explicó que desde tres helicópteros dispararon balas y gases lacrimógenos contra los manifestantes en Ramsés.

El Ejército refuerza su presencia

El Ejército reforzó su presencia en el centro de El Cairo, sobre todo, en las inmediaciones de la plaza Tahrir y en los puentes sobre el río Nilo, horas antes de las manifestaciones. Todas las calles que acceden a Tahrir han sido cortadas por los militares, que han enviado a la zona carros blindados de refuerzos.

Este jueves, la organización Tamarrud, instigadora de las protestas previas al golpe de estado que depuso al presidente Morsi, alentó a los ciudadanos a formar comités populares para proteger las calles y los templos religiosos. En declaraciones a la televisión estatal, uno de los dirigentes del grupo, Mahmud Badr, consideró que "hay un peligro grande para el pueblo egipcio", por lo que animó a los ciudadanos a salir a las calles en comités populares.

Egipto se ha sumergido en una espiral de violencia desde este 14 de agosto pasado cuando la policía atacó dos acampadas de los islamistas en El Cairo para desmantelarlas. En total, según cifras oficiales, murieron casi 600 personas y otras 4.000 resultaron heridas. Los Hermanos Musulmanes hablan de miles de fallecidos. Los egipcios pasaron la jornada del jueves entre la férrea seguridad del estado de emergencia y el luto por sus difuntos. A pesar de eso, también se produjeron enfrentamientos durante el día, incluso con víctimas mortales en ciudades como El Cairo o Alejandría.

La UE culpa al Gobierno interino

La jefa de la diplomacia europea, Catherine Ashton, aseguró que la responsabilidad de la "tragedia" en Egipto recae principalmente en el Gobierno interino y anunció que los Veintiocho discutirán posibles medidas en respuesta a la situación que se vive en el país. Ashton, que consideró "aterrador" el saldo de muertos y heridos, explicó que ha estado en contacto con los ministros europeos de Exteriores y que ha pedido a los países que estudien "medidas apropiadas" para responder como UE a esa violencia. "La responsabilidad de esta tragedia recae con fuerza en el Gobierno interino, así como en la clase política del país en sentido más amplio", señaló la alta representante europea, en la crítica más directa que ha dedicado hasta ahora a las autoridades egipcias.