Los centros educativos aragoneses necesitan más mediadores interculturales para fomentar la convivencia entre el alumnado local y el extranjero. Este curso sólo hay siete profesionales (dos más que el pasado) con conocimiento de árabe, chino, rumano y búlgaro que desempeñan esta función, uno por cada 2.400 alumnos inmigrantes (16.978 en total).

El departamento de Educación invertirá este año 12 millones de euros para atender al alumnado inmigrante. Las principales líneas de actuación serán los programas de acogida, con 151 tutores en otros tantos centros de primaria y secundaria, y el refuerzo de las clases de español para extranjeros, con un total de 135 aulas.