Leftorium de Ned Flanders
La tienda para zurdos Leftorium, de Ned Flanders, en la serie 'Los Simpson'. FOX

Los zurdos han salido victoriosos de la represión a la que han estado sometidos hasta hace no muchos años, cuando en España se les llegaba a atar la mano izquierda para obligarles a escribir con la derecha, un triunfo que celebran en este martes y 13 su Día Internacional, sobre todo las generaciones más jóvenes.

Y lo hacen porque "ya no se ata la mano a la espalda a estos niños", según asegura el profesor de Psicobiología de la Universidad Autónoma de Madrid José Eugenio Ortega, autor de varios libros sobre esta tendencia natural a servirse preferentemente de la mano y del lado izquierdos del cuerpo, como La educación del niño zurdo y Diez consejos para escribir con la mano izquierda.

Cuanto mayor es la edad, menor es la cifra de zurdos, porque en España se ha reprimido la zurdera Prueba de ello es que actualmente el porcentaje más alto de personas zurdas se registra en primaria, entre los 6 y los 12 años, al alcanzar el 10%, una proporción bastante superior a la que se da en la población adulta en la que, según Ortega, "hay muchos zurdos contrariados, a los que les han obligado a escribir con la mano derecha".

Eso sucedía mucho anteriormente, pero ha ido cambiando de forma paulatina, de ahí que cuanto mayor es la edad, menor es la cifra de zurdos, y algunos de ellos "lo han pasado fatal porque en España se ha reprimido la zurdera".

Ahora no se la reprime, pero tampoco, a su juicio, se la toma en en consideración, porque "existe un desconocimiento amplio en el sistema educativo sobre la situación específica de estos niños y de los aspectos pedagógicos de la zurdera".

Casi iguales

Diestros y zurdos deben aprender la misma escritura, pero hay algunas matizaciones, y sobre todo dificultades, por el hecho de que la mano dominante sea la izquierda.

Por ejemplo, los niños zurdos deben aprender cómo colocar el papel —a la izquierda— o cómo cortar con una tijera —con unas que tengan las hojas montadas a la inversa que la de los diestros—.

El profesorado no recibe una formación específica sobre las necesidades pedagógicas del niño zurdo Pero hay un problema, según el especialista, que el profesorado no recibe una formación específica sobre las necesidades pedagógicas del niño zurdo, al que le cuesta más aprender a escribir.

Una dificultad que Ortega ha podido comprobar en diversas pruebas de escritura que ha realizado a niños diestros y zurdos de primero y segundo de primaria: los primeros consiguieron escribir un promedio de 40 letras, los segundos en torno a 30.

"No es un problema de los zurdos —incide el profesor—, sino de la escuela porque no les enseñan bien y aprenden de una forma más trabajosa. Les exigen lo mismo, pero no les enseñan de la forma que necesitarían y además hay muchas escuelas que no cuentan con material específico".

Tijeras, sacapuntas y regla: material para zurdos

Hay tres objetos que deberían tener todos los niños zurdos: tijeras, sacapuntas y regla, un material que ha estado vendiendo durante siete años Odalys Hernández en su tienda en el centro de Madrid y que ha tenido que cerrar hace apenas una semana por la crisis.

Había una tienda de material específico para zurdos pero ha cerrado por la crisis No obstante, esta cubana, una diestra de espíritu emprendedor, sigue vendiendo a través de internet (www.manozurda.es) este material escolar para niños zurdos, pero también objetos para uso doméstico, como abrelatas y sacacorchos, o tijeras de costura y teclados de ordenador con el bloque numérico a la izquierda.

"Yo he tenido que enseñar a más de un cliente a abrir una lata. Se les quedaba una cara de felicidad cuando podían abrirla", recuerda esta mujer que a pesar de ser diestra dio el paso de abrir esta tienda, que durante mucho tiempo ha sido muy visitada por padres que iban a comprar material para sus hijos.

También en la tienda se organizaban cursos para zurdos, que eran impartidos por el profesor Ortega, quien aclara a los padres cuándo sabrán la mano dominante de su hijo.

A los cuatro años, cuando el niño todavía está en la educación infantil, en la mayoría de los casos ya tienen definida su mano dominante.