El conductor que presuntamente causó destrozos en la escalinata de la Catedral de Girona la madrugada del pasado domingo al subirse con un todoterreno se entregó ayer a la Policía Local y ha quedado imputado por un delito de daños, según informaron los Mossos d'Esquadra.

Alertados por los destrozos, los Mossos se desplazaron al lugar y comprobaron que había varios escalones rotos y que los daños afectaban a la parte inferior de la escalera que da acceso al templo.

Un Jeep Wrangler 

También observaron marcas de ruedas que recorrían la escalera en sentido ascendente lo que les permitió averiguar que el vehículo era un Jeep Wrangler.

Los agentes pudieron identificar tanto el vehículo como la persona que lo conducía pero fue el propio conductor, Pau Ll.V., quien en la tarde de ayer se entregó en las dependencias de la Policía Local, donde prestó declaración como imputado por un delito de daños.

El conductor deberá hacer frente a los gastos de reparación de los escalones, que todavía no han sido cuantificados.