El presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, se ha enfrentado este jueves 1 de agosto a un debate muy duro y a cara de perro tras las informaciones difundidas por el extesorero del PP Luis Bárcenas, que ha acusado al partido de una contabilidad B y de pagar sobresueldos a la cúpula. Tras las comparecencias de los partidos de la oposición, Rajoy expresó un rotundo "no" a las peticiones de dimisión y rechazó la convocatoria de unas nuevas elecciones. También reprochó que a la oposición no le interesaba sus explicaciones y que solo piensa en su posible dimisión. Así, reprochó por ejemplo a Rubalcaba que en el pasado no diera explicaciones sobre el 'caso Faisán'. "No me voy a declarar culpable, porque no lo soy. Soy una persona recta y honrada", sentenció.

La primera intervención de Rajoy, que ha durado poco más de una hora, ha comenzado señalando la mejora de la economía española para pasar luego a defender su inocencia y la de su partido. También ha aprovechado para criticar la actuación del partido de la oposición en lo referente a este asunto.

Tras un minuto de silencio y de pie en homenaje a las víctimas de la tragedia de Santiago de Compostela, el hemiciclo del Senado (esta vez convertido en Congreso por las obras en la Cámara Baja) se ha preparado para escuchar a Rajoy, que ha iniciado su primera intervención para enviar "cariño" a las familias de las víctimas del accidente de tren y para agradecer el trabajo de los servicios públicos.

Aunque el presidente ha asegurado que se centraría en el llamado 'caso Bárcenas', toda la primera parte de su discurso ha tratado sobre la situación económica de España. "La opinión sobre nuestra economía ha mejorado a nivel internacional", ha dicho. "Es más, en la cuestión del paro va mejor. Se trata del descenso mayor desde que comenzó la crisis. Se trata de un descenso de 2.250 personas diarias. Es la mayor caída del paro desde 2006", ha añadido Rajoy.

Cometí el error de defender a un falso inocente, pero no cometí el delito de encubrir a un presunto culpable Una vez retomado el asunto sobre el extesorero del PP y la doble contabilidad del partido, Rajoy ha comenzado con un lacónico "me equivoqué". "Me equivoqué al mantener la confianza en alguien que ahora sabemos que no la merecía", ha aseverado.

"¿Me equivoque al confiar en una persona adecuada? Sí. Cometí el error de defender a un falso inocente, pero no cometí el delito de encubrir a un presunto culpable. ¿Me engañó? Sí. Lo tenía muy fácil, yo no condeno a nadie de manera preventiva", ha asegurado Rajoy.

Siempre entre aplausos de la bancada 'popular', que ha interrumpido a Rajoy en numerosas ocasiones, el presidente del Gobierno ha explicado que esta historia comenzó con la implicación del extesorero en el 'caso Gürtel'. Ha afirmado que después se enteraron de una cacería contra el PP por parte del juez instructor y el ministro de Justicia anterior. "Al principio creí en la inocencia de esa persona como creería en la de cualquiera de ustedes", ha dicho.

Rajoy ha recordado que el Tribunal Superior de Justicia de Madrid archivó la causa cuando aún gobernaba el PSOE y que el instructor de la Audiencia Nacional reabrió la causa en marzo de 2012. "En el anterior gobierno se archiva y en este se reabre", ha señalado como intento de prueba de que la Justicia opera sin interferencias del poder político, justo antes de recibir otra buena cantidad de aplausos de sus compañeros de partido.

Refiriéndose de nuevo a Luis Bárcenas, ha dicho que "tiene derecho a mentir, a fantasear a inventar excusas, pretextos, justificaciones. Tiene todo el derecho". "Bárcenas tiene todo el derecho a defenderse como mejor le parezca, incluso a cambiar de versión cuantas veces quiera", ha comentado.

"No se ha llevado doble contabilidad"

"En el PP no se ha llevado doble contabilidad ni se ha cometido ningún delito", ha reafirmado Rajoy. Sin embargo, sí ha admitido que ha habido sobresueldos y remuneraciones complementarias por razón del cargo "como en todas partes". Rajoy ha negado que él mismo cobrase en negro: "Mis declaraciones de renta y de patrimonio de los últimos diez años están a la vista de todo el mundo".

"El único hecho cierto es que desde hace cuatro años Bárcenas ya no es tesorero y desde hace más de tres no ostenta cargos ni siquiera militancia en este partido", ha dicho Mariano Rajoy justo antes de pasar a referirse a la justicia.  "Los jueces son los que deciden si las informaciones son veraces. Esperaré a que la Justicia acabe su trabajo. Es lo razonable", ha declarado, insistiendo inmediatamente después en la inocencia del PP: "Ni a mí ni a mi partido se nos podrá atribuir ninguna actividad ilícita".

Ni a mí ni a mi partido se nos podrá atribuir ninguna actividad ilícitaEl siguiente paso de su discurso ha ido dirigido a criticar el papel de la oposición en este caso.  Se ha referido a los que aplauden "las marrullerías de fotocopias", dan por "bueno, seguro, y probado" todo lo que se publica "e ignoran lo que se desmiente", "los que se erigen en jueces sin pruebas y se dejan arrastrar por una prisa incontenible tal vez porque les inquieta que la verdad no les convenga".

"Yo no critico una oposición dura, incluso implacable. Es el papel que han dado los ciudadanos a quienes no han obtenido los votos para gobernar, lo que critico es que se use la moción como elemento torticero para una amenaza, despreciando los riesgo para el país. No me amenace señor Pérez Rubalcaba con una moción de censura, no se amenaza con los elementos de la Constitución", ha sentenciado Rajoy.

Rajoy ha asegurado que no le inquieta una moción de censura que, según cree, "no saldría adelante" y ha acusado a Rubalcaba de desestabilizar y de alentar las sospechas de inestabilidad. Le ha acusado incluso de saboteador "por conveniencias particulares e intereses partidistas". Al líder de la oposición le ha acusado también de vivir más pendiente de Bárcenas que él.

"Nada condiciona o limita al Gobierno de España. Ningún imputado condicionará la política del Gobierno. No me preocupa los ataques de sinceridad de Bárcenas, no temo las declaraciones de nadie. No hemos interrumpido ninguna acción del Gobierno", ha asegurado. "No permitiré que nada ni nadie dinamite el esfuerzo que se está haciendo para sacar adelante este país. […] El Estado no admite chantajes, no admite chantajes", ha insistido.

Nuevas leyes

Rajoy ha pasado a la última parte de su declaración hablando de la necesidad de mejorar la imagen de la clase política y de recuperar la confianza de los ciudadanos. "Tenemos que hacer que los españoles confíen en los políticos", ha dicho, y ha citado la reforma de la ley que regula la financiación de los partidos políticos o la ley de transparencia.

Ha finalizado su discurso anunciando que presentará "un auténtico plan nacional de regeneración democrática", con media docena de leyes que espera "obtenga el apoyo mayoritario de las cámaras".  Además de leyes sobre la financiación de partidos, sobre la fiscalización del Tribunal de Cuentas, otras sobre los contratos públicos, otra sobre los sueldos de los cargos públicos, una reforma del código penal por delitos asociados a la corrupción, incluyendo la financiación ilegal o el enriquecimiento injustificado. Y por último, una agilización de procesos judiciales así como una especialización de los que tienen que juzgarlos. Con todas estas medidas, Rajoy intentará acabar con "la sensación de impunidad".

"Creo que pueden ser corruptas las personas, pero no las ideologías, salvo las totalitarias", ha concluido, haciendo una llamada a superar el clima de desconfianza por la corrupción.

"No soy culpable"

Tras los discursos de los miembros de la oposición, Rajoy insistió en que no dimitirá ni convocará elecciones anticipadas por el 'caso Bárcenas'. "La pobreza de sus argumentos y la fuerza de mis razones hacen que ni siquiera considere esa posibilidad", ha recalcado ante Rubalcaba. Ha argumentado que la oposición no le está pidiendo explicaciones, sino que se "declare culpable" y, en consecuencia, dimita o convoque elecciones. "Como tienen su propia versión, la mía no vale", ha apostillado antes de recalcar que "cualquier otro escenario es impensable" para los que reclaman su dimisión. "No me voy a declarar culpable porque no lo soy", ha asegurado Rajoy, quien se ha dirigido directamente a Rubalcaba: "No tengo constancia alguna de que mi partido se haya financiado ilegalmente. El suyo sí y lo han dicho los tribunales".

No he venido a la política a enriquecerme, porque tengo profesión "No me voy a declarar culpable porque no he venido a la política a enriquecerme, porque tengo profesión. No me voy a declarar culpable porque aunque no soy un compendio de virtudes, como usted, señor Rubalcaba, soy una persona recta y honrada. Y no me voy a declarar culpable, ni voy a dimitir ni voy a convocar elecciones porque, además, es exactamente lo contrario de lo que convendría a este país", ha concluido.

El presidente del Gobierno finalizó su intervención asegurando que ha explicado lo que él sabe sobre el 'caso Bárcenas' y lo que cree que se debe hacer para mejorar el sistema democrático.

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Ha tratado el asunto mejor que en el pasado, pero aún le falta responder muchas preguntas.
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