Ocho policías nacionales de la Jefatura Superior de Policía de Extremadura han recibido este miércoles la Cruz del Mérito Policial con distintivo blanco otorgada por el Ministerio del Interior por los servicios humanitarios desarrollados en el rescate de cuatro personas en dos incendios en las ciudades de Cáceres y en Mérida, y por salvar a un menor de morir asfixiado en Llerena (Badajoz).

Se trata del oficial Pedro Jesús Pedrera Rodríguez y los policías Miguel Gibello Cid, Lucas Martín Sánchez, y Álvaro Rubio Díaz de Cáceres; el policía José Manuel Taborda de Badajoz; y los policías Alberto Donoso Martínez, Francisco Javier Ruano Fonseca y José Manuel Rodríguez Sierra de Mérida.

Los agentes han recibido esta distinción de manos del director general de la Policía, Ignacio Cosidó; y del delegado del Gobierno en Extremadura, Germán López Iglesias en un acto desarrollado en la Delegación del Gobierno en Extremadura, en Badajoz.

Al mismo también han asistido el jefe superior de la Policía Nacional de la región, Miguel García-Izquierdo; y el alcalde de Badajoz, Francisco Javier Fragoso; así como familiares de los ocho agentes distinguidos.

RECONOCIMIENTO

En su intervención, Ignacio Cosidó ha destacado que, con estas cruces, se reconoce y agradece la "inmediata intervención" en Cáceres de Pedro Jesús Pedrera, Miguel Gibello, Lucas Martín y Álvaro Rubio que, "obviando un peligro más que evidente para su integridad física", rescataron a dos personas mayores y a un menor de edad que se encontraban "atrapados" en su domicilio, en el que se había declarado un incendio.

También se reconoce, ha apostillado, la "valerosa" actuación en Mérida de Alberto Donoso, Francisco Javier Ruano y José Manuel Rodríguez, quienes también, ante un incendio, "no dudaron en arriesgar su vida accediendo a un domicilio en llamas para salvar a una mujer que se encontraba inconsciente en su dormitorio".

Al mismo tiempo ha subrayado la "decisiva" actuación de José Manuel Taborda que, cuando se encontraba prestando servicio en Llerena, "gracias a su rápida y profesional respuesta" consiguió "salvar a un niño de 5 años de morir asfixiado".

A este respecto ha valorado la labor de estos agentes y ha resaltado que, al condecorarles, se les pone "como ejemplo" y son una "referencia para todos los policías", al tiempo que se les señala como un "referente ético" que, según ha compartido con López Iglesias, "es más necesario que nunca en nuestra sociedad".

Vocación de servicio y espíritu de sacrificio

Del mismo modo, Cosidó ha puntualizado que la Policía Nacional es una institución asentada en valores "muy firmes", entre los que destacan "de forma especial: la vocación de servicio, el espíritu de sacrificio, la solidaridad con los más vulnerables de la sociedad", que se distinguen en este acto en Badajoz condecorando a ocho agentes cuyo mérito se reconoce "muy justificadamente".

A este respecto, ha reconocido y remarcado la "verdadera lección" que dan cada día dan "miles de policías anónimos" que "con su trabajo, con su esfuerzo diario y con sus actos de entrega".

Así, se ha referido en concreto al accidente ferroviario de Santiago de Compostela, y a los más de 500 miembros del Cuerpo Nacional de Policía de "todas las especialidades", algunos de ellos "de permiso", que acudieron "en auxilio de las víctimas" y se incorporaron para trabajar en el lugar del siniestro.

"Esta actuación que me atrevo a calificar de ejemplar en Santiago de Compostela, las que acabamos de reconocer y tantas otras actuaciones tienen más que ver con la propia vocación policial que con un mero cumplimiento del deber. Los policías nacionales han demostrado una vez más son capaces de sacar lo mejor de sí mismos y de exponerse, en muchas ocasiones, a riesgos que exceden con creces lo exigido por el ordenamiento jurídico y que tienen más que ver con un compromiso ético con la sociedad", ha sostenido.

El director general de la Policía ha subrayado además que en el primer semestre de este año la Policía Nacional ha contabilizado casi 11.000 intervenciones asistenciales de auxilio o humanitarias, más de 1.300 de ellas en el ámbito de la Jefatura de Extremadura.

"dispuestos a arriesgar su propia vida"

El delegado del Gobierno en Extremadura ha agradecido a estos ocho agentes su "entrega y trabajo en defensa de la seguridad" de los pueblos y ciudades de la región, que son "quienes perciben la protección y el auxilio del Cuerpo Nacional de la Policía" por parte de personas que, como los distinguidos, "están dispuestos a arriesgar su propia vida para garantizar el bienestar de sus conciudadanos".

Les ha trasladado además que la cruz al mérito policial que se les ha hecho entrega demuestra su "carácter humano y profesional", ante lo cual les ha animado a que la reciban "como mérito policial, pero también como prueba de vocación de servicio" y les ha transmitido que, gracias a su "esfuerzo" sumado al de otros agentes, la comunidad extremeña es "la más segura de España" desde enero de 2012.

Pormenores de los hechos

Uno de los agentes condecorados salvó, el pasado 15 de febrero, a un niño de 5 años de morir asfixiado al haberse atragantado con un caramelo que le impedía respirar. Gracias a la rápida actuación del agente José Manuel Taborda, que se encontraba prestando servicio en ese momento en la población de Llerena, el pequeño se salvó de morir asfixiado al realizar la "maniobra de Heimlich" y liberar las vías respiratorias, según informa el Ministerio del Interior.

Otros tres agentes de Mérida, Alberto Donoso, Francisco Javier Ruano y José Manuel Rodríguez, han sido también condecorados por su "heroica" actuación en el incendio de un inmueble en la calle Juan de Mendoza. Los policías accedieron a la vivienda trepando por la fachada para acceder a su interior y rescatar a una mujer que se encontraba ya inconsciente tumbada en la cama.

Finalmente y durante la madrugada del pasado 25 de enero, una llamada telefónica al 091 alertaba de un incendio en la cuarta planta de un edificio de la calle Valdesalor de Cáceres. Los agentes, ante "el humo y las llamas que salían por las ventanas del domicilio de la cuarta planta" y que "indicaban la necesidad de una urgente intervención", "no dudaron en subir al inmueble procediendo simultáneamente a desalojar todas las plantas, ante la posibilidad de que el incendio se propagase, y comprobar que nadie estuviera en la vivienda donde se originó el incendio", remarcan las mismas fuentes.

Los policías rescataron del salón del domicilio, junto a la habitación que ardía en llamas, a dos personas mayores y un menor de edad que se encontraban "totalmente desorientados ante el humo que invadía el inmueble". Por estos hechos han sido condecorados el oficial Pedro Jesús Pedrera y los policías Miguel Gibello, Lucas Martín, y Álvaro Rubio.

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