El papa Francisco
Paseo de Francisco en el papamóvil por las calles de Río de Janeiro, cerca de la playa de Copacabana en la JMJ de Brasil. Marcos Arcoverde / EFE

El papa Francisco anunció este domingo que la ciudad polaca de Cracovia será la sede de la próxima Jornada Mundial de la Juventud (JMJ), que se celebrará en el año 2016.

El anuncio lo hizo al término de la XXVIII Jornada, celebrada en Río de Janeiro y que ha reunido en la ciudad brasileña a cerca de tres millones de jóvenes de 190 países.

"Queridos jóvenes, tenemos una cita en la próxima Jornada Mundial de la Juventud en 2016, en Cracovia, Polonia. Pidamos, por la intercesión materna de María, la luz del Espíritu Santo para el camino que nos llevará a esta nueva etapa de gozosa celebración de la fe y el amor de Cristo", afirmó el papa.

Nada más anunciar la ciudad, numeros jóvenes procedentes de Polonia, vestidos con camisetas roja y blancas —los colores de la bandera nacional polaca— y otros con trajes típicos del país rompieron en aplausos y comenzaron a bailar.

La misa de clausura de la JMJ de este año fue celebrada en la playa de Copacabana. Durante el ofertorio, el papa acogió a una niña muy pequeña que nació sin cerebro y que aún vive, cuando normalmente estos niños fallecen casi inmediatamente.

El portavoz vaticano, Federico Lombardi, informó que los padres de la niña la llevaron a la misa que este sábado ofició Francisco en la catedral de Río de Janeiro y la presentaron al papa y éste pidió que fuera llevada en el ofertorio, como señal de la ofrenda a Dios de la vida.

Al final de la misa, el Papa entregó a cinco parejas de jóvenes, representantes de los cinco continentes, una pequeña reproducción del Cristo Redentor, símbolo de Río de Janeiro, y un libro de plegarias.

Recorrido en papamóvil

El pontífice llegó a Copacabana en el papamóvil, en el que recorrió todo el paseo marítimo, de cuatro kilómetros de largo.

Tomó mate que le ofrecieron unos jóvenes argentinos Al igual que los pasados días, decenas de miles de jóvenes le acompañaron durante el recorrido, corriendo por la arena y el paseo marítimo.

Francisco se detuvo en numerosas ocasiones, para saludar a los presentes, besar niños e incluso tomó mate que le ofrecieron unos jóvenes argentinos.

Esta misa, al igual que la vigilia de este sábado, iba a celebrarse en Guaratiba, a las afueras de la ciudad, pero debido a las lluvias caídas en los últimos días en Río de Janeiro, convirtieron el lugar en un lodazal y se decidió cambiar por Copacabana.

En la playa de Copacabana se celebró la ceremonia de bienvenida oficial al papa, el pasado jueves, el Vía Crucis del viernes y la vigilia del sábado.

Este domingo Copacabana es el Campus Fidei, campo de la fe, de la JMJ, nombre que se había dado al recinto de Guaratiba.