Tráfico en verano
El tráfico en las carreteras aumenta durante el verano. EFE/ARCHIVO

Unos 80 millones de desplazamientos por carretera se prevén en España entre los meses de julio y agosto, según cifras de la DGT. Ya sea playa, montaña o ciudades, la puesta a punto del coche es fundamental para garantizar la seguridad del vehículo y sus ocupantes, así como para evitar averías y accidentes.

Sólo uno de cada tres conductores pasan una revisión completa al vehículo antes de salir de viaje Sin embargo, los últimos estudios señalan que tan sólo uno de cada tres conductores pasan una revisión completa al vehículo antes de salir de vacaciones.

Ante esto, se recomienda extremar las precauciones al volante y revisar los principales puntos del automóvil para asegurarnos de que nuestro vehículo puede afrontar sin problemas un largo recorrido ante las altas temperaturas propias de esta estación.

Midas, cadena especializada en el mantenimiento integral del automóvil, detalla estas recomendaciones para la seguridad centrándose en cuatro partes esenciales del vehículo a revisar.

Sistema de frenado

Cada frenazo provoca inevitablemente el desgaste de las piezas de fricción: pastillas, zapatas, etc. Por eso es recomendable controlar el estado de las pastillas de freno cada 10.000 kilómetros.

Los principales síntomas de frenos en mal estado son: variación de la trayectoria al frenar, el recorrido del pedal varía, falta de potencia y precisión al frenar o encendido del testigo de frenos.

Los discos de freno deben comprobarse cada vez que se cambien las pastillas y sustituirse cuando el disco esté ovalado, oxidado, arañado, presenta un reborde o el espesor es inferior al habitual. Además, periódicamente debe comprobarse el líquido de frenos y sustituirlo cuando el punto de ebullición es inferior a 165º C.

Neumáticos

Unos neumáticos en buen estado garantizan un buen agarre a la carretera y aumentan la seguridad y el confort del vehículo.

Es necesario revisar la presión de los neumáticos periódicamente y sustituirlos cuando la profundidad del dibujo de la goma sea inferior a 1,6 milímetros o sufra deformaciones, golpes o desgaste irregular.

Una mala alineación de las ruedas afecta al desgaste de los neumáticos y a otros elementos de la dirección y la suspensión del coche, por lo que debe  comprobarse el mantenimiento de los elementos de suspensión cada 20.000 kilómetros.

Tubos de escape

Un tubo de escape en mal estado  provoca un mayor consumo además de sobrepasar los límites acústicos legales. A su vez, existe peligro de somnolencia al penetrar gases tóxicos en el interior del vehículo. Debe cambiarse cuando se aprecie una sonoridad anormal, presente agujeros o haya un consumo irregular.

Amortiguadores

Finalmente, es recomendable realizar una verificación del estado de los amortiguadores cada 20.00 kilómetros. Si el vehículo derrapa en los virajes, tiende a hundir la parte delantera en la frenada, tiene una mayor sensibilidad a los vientos laterales o los neumáticos están desgastados irregularmente son síntomas de desgaste de los amortiguadores.