José Bretón ha sido condenado a 40 años de prisión por el asesinato de sus dos hijos, Ruth y José, después de que el pasado 12 de julio un jurado popular determinada su culpabilidad. La sentencia, redactada por el juez Pedro J. Vela, lo considera "autor criminalmente responsable de dos delitos de asesinato, con la concurrencia en ambos de la circunstancia agravante de parentesco".

El juez indica que hay que tener en cuenta "la premeditación" en la actuación de Bretón, "el carácter despiadado que revela la ejecución de los delitos" —porque intentó, asegura, multiplicar el dolor de la madre al matarlos y quemarlos— y también su "absoluta falta de arrepentimiento". "La muerte de un niño ha de ser tenida siempre por alevosa", añade, por eso en este caso se trata de asesinato y no de homicidio.

El juez impone al condenado, además, la prohibición de acercarse a menos de un kilómetro o comunicarse "por cualquier medio" con su exmujer, Ruth Ortiz, su exsuegra, Obdulia Ramos, y su excuñado, Estanislao Ortiz, durante veintiún años por cada asesinato "a partir del momento en que el tratamiento penitenciario permita la concesión de permisos".

Bretón tendrá que pagar a su exmujer en concepto de responsabilidad civil una indemnización de 500.000 euros; por otro lado, deberá abonar al Ministerio del Interior 137.335,65 euros y al Ayuntamiento de Córdoba 22.567 euros. En cuanto al delito de simulación de delito, Bretón tendrá que pagar una multa al Estado de 2.700 euros; también tiene que hacerse cargo de las costas del juicio.

El juez dice tener la "certeza moral y jurídica" de que los restos humanos corresponden "a los desdichados menores Ruth y José"Por otro lado, el juez ha ordenado la inscripción de la defunción de los niños, "acaecida en esta ciudad el día 8 de octubre de 2011", y también la entrega de los restos hallados en la hoguera de la finca Las Quemadillas y custodiados por el tribunal a su madre "para su inhumación", a pesar de que en el juicio no quedó probada la pertenencia de los huesos al resultar imposible la extracción de ADN.

Respecto a este punto, el juez recuerda que habrá que esperar a que la sentencia sea firme para que quede "definitivamente determinada la personalidad de los fallecidos", pero que tanto él como el jurado "tienen la certeza moral (y jurídica, cabría añadir respecto de esta sentencia) de que los restos humanos corresponden a los desdichados menores Ruth y José Bretón Ortiz" y que, además, es "la única conclusión verosímil"; dicha convicción, dice, no obstante, "es revisable y eventualmente revocable".

El condenado tiene un plazo de diez días, si así lo estima oportuno, para apelar ante la Sala de lo Civil y Penal del Tribunal Superior de Justicia de Andalucía, Ceuta y Melilla. El juez indica que Bretón no podrá obtener el tercer grado penitenciario hasta que no haya cumplido la mitad de la pena impuesta.

En relación a la muestra número 8 de los restos óseos, que provocó cierta polémica durante el juicio por su desaparición, el juez dice en la sentencia que "no ha podido determinarse con exactitud qué ha pasado con ella, si bien la mayoría de los técnicos y especialistas intervinientes en el procedimiento consideran que se pulverizó y desperdigó a consecuencia de sus sucesivas manipulaciones analíticas".

En todo caso, añade, "tanto da cuál fuera su destino, pues ello tendría trascendencia si se tratara de la única muestra recogida y analizada; pero habiendo otras múltiples que arrojan unánimemente el resultado ya comentado, incluso su pérdida total no sería sino una mera incidencia o irregularidad irrelevante a los efectos de las conclusiones expuestas".

Ampliación de la prisión preventiva

El fiscal jefe de Córdoba, José Antonio Martín-Caro, ha anunciado que pedirá que se prorrogue la prisión preventiva a Bretón hasta que la sentencia sea firme.

Según ha explicado a los medios de comunicación tras conocer la condena, la prisión preventiva tiene ciertos límites, y en el caso de Bretón se agota en octubre de este año. Lo más normal, ha asegurado, es que para esa fecha los posibles recursos que interponga la defensa contra la sentencia no se hayan resuelto, por lo que, para "dar tranquilidad", la Fiscalía solicitará que se prorrogue la prisión preventiva hasta la mitad de la pena impuesta.

"Queremos que se puedan resolver los recursos sin el problema de que nos podamos pillar por límites de día arriba día abajo, lo que sería nefasto en un caso como éste", ha especificado Martín-Caro. A su juicio, la sentencia que ha condenado a Bretón es "justa", "concienzuda" y "muy bien elaborada", y además recoge la petición que hizo el Ministerio Fiscal en casi todos sus aspectos.

Por ello, ha adelantado que, ante los posibles recursos, desde la Fiscalía se va a seguir luchando "por la justicia de esta sentencia y por que se mantenga". Martín-Caro ha aclarado que, si bien siente cierta "satisfacción profesional", no se puede estar alegre ante un tema "tan macabro y triste".