Paseo por la playa
Pasear por la playa, un buen ejercicio para el enfermo de artrosis. Juan Herrero / EFE

El verano puede reducir el dolor en pacientes con artrosis. El calor afecta a la inflamación reduciendo el dolor de la articulación. Pero esto que en principio parece una ventaja del cambio de estación sobre el desarrollo de la enfermedad puede tener consecuencias negativas. Ocurre que al sentir menor dolor muchos pacientes suelen reducir la adherencia al tratamiento. La artrosis es una patología crónica que afecta a más de 7 millones de pacientes en España.

La artrosis afecta a más de 7 millones de pacientes en EspañaLo advierte la presidenta de la delegación madrileña de la Sociedad Española de Médicos de Atención Primaria (SEMERGEN), la doctora Carmen Valdés: "El calor en la artrosis, en determinadas circunstancias, puede ser beneficioso; se puede decir que el verano es beneficioso para las complicaciones articulares. Con el frío, en invierno, las personas con artrosis están infinitamente peor".

Actualmente, se sabe que más de la mitad de los pacientes con artrosis, al menos entre el 60 y el 65%, ponen en riesgo la buena evolución de su enfermedad al no cumplir la adherencia al tratamiento.

Este porcentaje se ve aumentado en esta época, algo que para Valdés habría que evitar, ya que "una persona que tiene un tratamiento pautado no debería dejar el tratamiento aunque no le duela, quizá puede reducir el numero de analgésicos pero no un tratamiento que lo que hace es regenerar el tejido articular"; sin embargo, se lamenta de que ésta sea una contaste en gran parte de los tratamientos crónicos.  

El verano con su calor es bueno para las complicaciones articularesEn cuanto a las pautas que deben de seguir estos pacientes para no dejar el tratamientos, destaca "mantener el régimen terapéutico que siguen en su vida el resto del año", por eso "si están acostumbrados a tomar sus tratamientos en la comida o en el desayuno sigan esa pauta, "independientemente de que se vayan a la playa o a la montaña".

Valdés recomienda a los artrósicos aprovechar las buenas temperaturas estivales para pasear, y, en el caso de ir a la playa, sobre todo para recorrer la orilla, siempre a un ritmo adecuado pero sin excesos.

Consejos para el verano

Lo contrario sería contraproducente ya que, ante una enfermedad crónica articular degenerativa como la artrosis, la persona "no se puede ponerse a hacer caminatas". Es en esta época cuando los médicos de Atención Primaria reciben menos quejas de estos pacientes por el estado de su enfermedad.

Puede reducir los analgésicos pero no el tratamiento que regenera el tejido articularEn caso de sumergirse en el mar, aconseja tener precaución con los desniveles del fondo, que "no favorece para nada la articulación"; sin embargo recomienda nadar porque "favorecer muchísimo la agilidad articular", solo hay que tener cuidado con que el agua no esté muy fría y con la humedad, por esto último recomienda secarse bien tras salir del baño.

Por lo demás, destaca que el paciente seguirá viéndose afectado por los síntomas de la enfermedad (dolor y falta de funcionalidad de la articulación), sobre todo "cuando se pasa del reposo a la movilización".

De cara a las vacaciones, Valdés aconseja a estos pacientes hidratarse y comer poco, ya que "se tiene tendencia a tener una vida sedentaria en esta época", asimismo reitera que es indispensable caminar "a buen paso, por superficie llana y calzado cómodo, con un poco de tacón mejor que el zapato plano", y, evidentemente, perder peso que "ayudará al paciente a estar más ágil y a tener más movilidad".