'ETA ha roto, liquidado y acabado con el proceso de paz (...) y una vez aclarado esto sería fantástico que nos pusiéramos a trabajar todos juntos para poner fin a la violencia en España', dijo Rubalcaba en una rueda de prensa.

El atentado del sábado en Barajas, que ha causado dos desaparecidos y enormes daños en un aparcamiento de la Terminal 4 del aeropuerto madrileño, ha vuelto a demostrar la división de los principales partidos en la lucha contra ETA, evidenciada poco después de la tregua declarada por la banda en marzo.

'Dos no se pelean si uno no quiere y el Gobierno no va a pelearse con un partido político democrático después de un atentado de esta naturaleza. Y eso, naturalmente, incluye al primer partido de la oposición', agregó Rubalcaba quien calificó el proceso iniciado en 2006 de 'insalvable'.

El responsable de Interior contestaba así las críticas lanzadas desde el Partido Popular a la política del Gobierno y en concreto a las exigencias presentadas por su secretario de Libertades Públicas, Ignacio Astarloa, que solicitaba una declaración de Zapatero dando por roto el proceso.

Astarloa pidió además que el Gobierno deje claro cuáles son las consecuencias de la ruptura y las medidas políticas y judiciales que se van a adoptar, y consideró prioritario que Batasuna no se pueda presentar a las elecciones de mayo.

Rubalcaba ha convocado para la semana que viene a todos los partidos para abordar la situación creada con el atentado, que ha acabado con nueve meses de alto el fuego.

El ministro explicó que el martes y miércoles que viene se reunirá con las fuerzas democráticas para 'compartir estrategias comunes' y dijo que la base de la política del Gobierno respecto a ETA no había cambiado, puesto que no se había modificado ninguna ley, ni la política penitenciaria, ni la actuación policial, ni la cooperación con Francia.

No obstante, no quiso adelantar qué propondrá el Ejecutivo a los grupos parlamentarios y prefirió esperar a comunicárselo primero a ellos.

Rubalcaba señaló el Pacto por las Libertades y contra el Terrorismo, firmado por el PP y el PSOE, y la comisión de secretos oficiales del Congreso, seguían siendo instrumentos en funcionamiento para luchar contra ETA.

Antes de la comparecencia de Rubalcaba y tras las críticas realizadas a Zapatero por hablar de la 'suspensión' de diálogo con ETA en lugar de la ruptura del proceso, el secretario de organización del PSOE, José Blanco, aseguró que ETA había elegido la violencia en lugar del diálogo, por lo que el proceso se había roto.

El responsable socialista instó además a la unidad de los ciudadanos y de los partidos políticos 'para enfrentarnos unidos al terrorismo, como siempre hemos hecho'.

/Por Emma Pinedo y Blanca Rodríguez/