La Agencia Tributaria ha admitido al juez instructor del caso Nóos, José Castro, que en el informe en el que atribuía erróneamente a la infanta Cristina la venta de trece fincas no incluyó que en 2006 obtuvo ingresos por vender el piso cuya propiedad compartía con Iñaki Urdangarin en Barcelona. "La información facilitada inicialmente, que solo tomó como base la información facilitada por terceros, debe corregirse", indica la Agencia Tributaria en un nuevo informe en el que detalla al juez por qué le transmitió información incorrecta el pasado 13 de junio y reconoce que también erró al obviar la venta de la vivienda de Pedralbes, de la que la infanta era propietaria al 25 %. 

Hacienda comprobó que doña Cristina declaró la ganancia obtenida por la venta del piso en su declaración de IRPF de 2006

Castro ha dado este jueves traslado a las partes del informe remitido por Hacienda en respuesta a la solicitud cursada por el magistrado el pasado día 26, en la que pedía explicaciones sobre los datos erróneos que le había facilitado, solicitaba información sobre el piso enajenado por la pareja Urdangarin-Borbón y preguntaba si las ventas de fincas atribuidas indebidamente a la infanta habían generado alguna actuación inspectora. La Agencia Tributaria, como ya hizo el propio ministro de Hacienda, Cristóbal Montoro, aclara que la infanta nada tuvo que ver con las trece operaciones que se le atribuyeron y achaca el error a la información transmitida por notarios en once de los casos y a sendos fallos a la hora de anotar los datos recibidos en dos de las operaciones.

Fue el juez Castro quien señaló que el informe sobre las propiedades de doña Cristina no incluía la venta del piso de Pedralbes, y en su respuesta la Agencia Tributaria asegura que en su base de datos no figuraba que la infanta transmitiera ese inmueble, hecho que se atribuía en exclusiva a su esposo. Sin embargo, relata que cuando se requirió a Urdangarin para que justificara la deducción fiscal que se aplicaba por la compra como vivienda habitual del chalé de Elisenda de Pinós, el duque aportó la escritura de compraventa del piso, en el que la infanta aparece como propietaria de una cuarta parte.

Además, Hacienda comprobó que doña Cristina declaró la ganancia obtenida por la venta del piso en su declaración de IRPF de 2006, por lo cual la administración tributaria disponía de la información sobre esta operación y olvidó aportarla al juez porque solo consultó datos facilitados por terceros, argumenta en su escrito. Respecto a los errores cometidos en el informe del 13 de junio, la Agencia Tributaria explica que cuando cede información de terceros no tiene que comprobarla y entiende que "el contraste (...) se debe producir en el marco del proceso para el que ha sido remitida".

"Resultaría materialmente imposible contrastar previamente todos y cada uno de los datos que, como información, se ceden por la Agencia Tributaria", que ha actuado considerando a la infanta igual que a "cualquier otro contribuyente", indica en el escrito al que ha tenido acceso Efe. No obstante, detalla que el error a partir de la transmisión de los datos por parte de notarías se produjo porque se asociaban determinadas operaciones al DNI de la infanta, aunque en dos de los casos la incorporación del número incorrecto se produjo en la propia Agencia Tributaria.

El juez Castro había solicitado asimismo que se aclarara si esos datos erróneos conllevaron "alguna actuación inspectora o de comprobación" en relación con doña Cristina, a lo que Hacienda responde que aunque en general no se empleaban los datos de registros y notarías para "procedimientos masivos al no alcanzar el necesario umbral de calidad", en seis de las operaciones sí se llevaron a cabo "actuaciones de contraste". Se comprobó que la infanta "no tenía ninguna relación con estas operaciones inmobiliarias", pero los datos erróneos se mantuvieron en la base de datos de la Agencia Tributaria porque "la información recibida de terceros no se modifica nunca de oficio" y solo se corrige a instancias de quienes han aportado los datos.