Factoría de Pescanova
Sede principal en Chapela (Redondela), en la ría de Vigo, de la empresa Pescanova. SAS / EFE

El hasta ahora presidente de Pescanova, Manuel Fernández de Sousa, ha planteado este miércoles su dimisión al considerarse el máximo responsable de la situación en la que se halla la empresa y su petición resultó aceptada por unanimidad.

El maratoniano consejo de administración de Pescanova dio comienzo por la mañana con la asistencia, entre sus integrantes, del recién incorporado José María Pérez-Caraza, en representación de Gicsa, una de las sociedades del propio De Sousa, tras la renuncia de Jesús Carlos García.

Pescanova está ahí y es una gran empresa. Es lo que se ha conseguido, que siga viva, como está; con todos sus trabajadores cobrando y sus barcos pescando La reunión, que se celebró en la sede de la multinacional pesquera en Chapela, Redondela (Pontevedra), desde las 11.15 hasta las 17.15 horas, se adelantó dos semanas, según fuentes cercanas a de Sousa, para dar celeridad a cualquier decisión que se tenga que tomar tras haberse celebrado la reunión a la que la administración concursal, Deloitte, convocó a todos los consejeros.

En dicha asamblea se dio a conocer el informe forense de la auditora KPMG y un avance del de la administración concursal, así como las condiciones de la línea de crédito de 56 millones de euros que concedieron siete bancos con la colaboración de la Xunta.

El consejo también ha aprobado convocar una junta general de accionistas el próximo 12 de septiembre en la que se elegirá al nuevo presidente.

Apenas una semana después de conocerse públicamente las conclusiones del citado informe forense, De Sousa ha dicho a los informadores este miércoles que al tener que asumir la responsabilidad de los fallos, con el matiz de que "todos tienen explicación pero no dejan de ser errores", entendió que era una "obligación" presentar su dimisión, aceptada por unanimidad de todo el consejo, ha subrayado.

Ha recordado que lleva en la empresa, que fundó su padre, 37 años, y que en todo este tiempo ha habido aciertos y equivocaciones pero, al final, uno se queda con una idea: "Pescanova está ahí y es una gran empresa. Es lo que se ha conseguido, que siga viva, como está; con todos sus trabajadores cobrando y sus barcos pescando".

Errores "importantes"

"Ése —ha añadido— era mi objetivo principal como responsable máximo de la empresa. Corresponde a otros la siguiente etapa, la mía ya se cumplió". Preguntado por si el mencionado informe forense ha precipitado su salida, De Sousa ha recordado a los consejeros críticos que lo han pedido así "reiteradamente".

Ha insistido, igualmente, en que en el momento en que se detectaron esos errores "importantes" de los que "el máximo responsable soy yo" tomó la determinación de notificarlo a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV), en un hecho relevante el pasado 12 de marzo, y el susodicho informe se contrató para aportar claridad.

En ese momento, pensó que una vez finalizado el que calificó como "período de transición", en alusión al plazo hasta conocer las conclusiones de este estudio, creyó que "debía, en cualquier caso, dimitir. Nadie es insustitutible, tampoco yo lo soy".