Miles de personas se manifiestan en Grecia en una huelga general con un seguimiento desigual

  • El nuevo acuerdo con la troika prevé numerosos despidos de funcionarios.
  • A 2.500 profesores se les ha comenzado a notificar el despido a pesar de que la medida no ha sido aprobada.
  • El Parlamento ha empezado a debatirla este martes y se estima que sea votada en la noche del miércoles al jueves.
  • No se esperan sorpresas, ya que la coalición que gobierna controla 155 de los 300 escaños de la Cámara.
Varios empleados públicos protestan en los alrededores del Parlamento en Atenas, durante la jornada de huelga general en contra de los despidos de funcionarios previstos en el nuevo acuerdo con la troika.
Varios empleados públicos protestan en los alrededores del Parlamento en Atenas, durante la jornada de huelga general en contra de los despidos de funcionarios previstos en el nuevo acuerdo con la troika.
Orestis Panagiotou / EFE

Los trabajadores griegos habían sido convocados este martes a una huelga general por las dos principales confederaciones sindicales —la del sector público (ADEDY) y la del sector privado (GSEE)— en contra de los despidos de funcionarios que prevé el nuevo acuerdo con la troika. Varios miles de personas se han manifestado en el centro de Atenas y en Salónica, pero el paro, el cuarto general del año, ha tenido un seguimiento desigual.

Según ADEDY, el paro ha sido de entre el 55 y el 85% en los organismos ministeriales, la Sanidad y los Ayuntamientos, que llevan varios días en huelga. El transporte público también se ha detenido, con excepción de metro y tranvía que tienen prohibido hacer huelga desde el pasado febrero, y los controladores aéreos han llevado a cabo una huelga de media jornada, lo que ha provocado la cancelación de 11 vuelos y retrasos de una treintena, todos ellos internos.

"La política de despidos masivos que exige el nuevo memorándum es el inicio de un nuevo modelo de gobierno antidemocrático", ha denunciado ADEDY en un comunicado.

GSEE por su parte ha cifrado la participación de los obreros de la industria entre el 55 y el 75%, pero no ha podido ofrecer datos de otros sectores. El comercio en cambio ha abierto como un día normal.

En cuanto a las manifestaciones, entre 16.000 personas —según la Policía— y 50.000 —según los sindicatos— han acudido a la de Atenas y otras 7.000, a la de Salónica, la segunda ciudad del país. En ambos casos la mitad de los manifestantes han asistido a la convocatoria de PAME, el sindicato ligado al Partido Comunista de Grecia, y no bajo la bandera unitaria de ADEDY y GSEE.

Los asistentes a la manifestación de Atenas han sido mayormente empleados municipales, agentes de la Policía Local, maestros, guardas escolares y trabajadores de la Sanidad, los sectores más afectados por los nuevos recortes. Kostas Pagonas y Andreas Stathópulos, dos miembros del sindicato de maestros OLME, se quejaban de que el Gobierno acabará con 51 especialidades de Formación Profesional —enfermería, artes gráficas, decoración y peluquería entre ellas—, dejará a 21.000 alumnos "sin la posibilidad de acabar sus estudios en la Educación pública" y "beneficiará así a la escuela privada". A los 2.500 profesores de estas especialidades ya se les ha comenzado a notificar el despido a pesar de que esta medida no ha sido aprobada por el Parlamento.

Dentro de este esquema entrarán también los 2.200 guardas escolares y los 3.500 policías locales que hay en Grecia. "Nos despidieron a mediados de julio y sin el previo aviso que exige la ley. Nuestro despido es ilegal, hemos pasado unas oposiciones y tenemos contrato indefinido", denunciaba Filippos Vassiliu. Este guarda escolar explicaba que su salario había sido recortado de 1.300 a 700 euros en el último año y se pregunta qué hará ahora sin trabajo, con tres hijos y una esposa discapacitada a su cargo.

Debate en el Parlamento

Desde el inicio de la mañana, la Policía había ordenado el cierre de tres estaciones de metro en el centro de Atenas para dificultar el acceso de los manifestantes a las protestas convocadas en torno al Parlamento, cuyo pleno ha comenzado a debatir este martes la ley ómnibus que incluye los despidos de empleados públicos. Se prevé que sea votada en la noche del miércoles al jueves, aunque no se esperan sorpresas, ya que la coalición gobernante controla 155 de los 300 escaños.

El Gobierno de Samarás ha acordado con la troika el despido de 4.000 empleados públicos este año y el paso de 25.000 al esquema de reserva laboral, por el cual cobrarán el 75% de su salario durante ocho meses. Si en ese periodo no se les encuentra una nueva plaza en otro organismo de la Administración, serán despedidos definitivamente. Ese ha sido el trato a cambio de un nuevo tramo de financiación.

A las críticas de los sindicatos, que han puesto en duda la legalidad de algunas medidas, se han unido este martes la del consejo legal del Parlamento, que ha presentado dudas sobre la constitucionalidad de varios artículos. Entre otras cosas, el consejo legal critica los poderes extraordinarios que se dan al Ministerio de Reforma Administrativa para eliminar puestos de trabajo dentro del sector público. Además, en la modificación del código impositivo, denuncia como inconstitucional el hecho de que no se establezca un mínimo no imponible por debajo del nivel de la pobreza. El parecer de este consejo sirve sólo a efectos consultivos, aunque luego los partidos políticos de la oposición podrían utilizarlo para presentar recursos de inconstitucionalidad contra la ley.

Este miércoles, día en que está previsto que se vote la ley ómnibus, están convocadas nuevas manifestaciones.

Mostrar comentarios

Códigos Descuento