Conflicto somalí
Soldados etíopes abandonan Somalia tras cuatro días de combate (Foto: Reuters) Sahra Abdi Ahmed / Reuters
Los combatientes islámicos de Somalia perdieron su último reducto, la ciudad portuaria de Kismayo, y a primera hora del lunes fueron vistos dirigiéndose hacia el sur, informaron residentes de la población.

La retirada se produjo después de una dura lucha en las líneas de combate del distrito de Jilib, cerca de Kismayo, con un intercambio de fuego de artillería y una rebelión interna entre las cortes islámicas.

Según las fuentes, Kismayo está en calma, con la gente en las calles preparada para recibir a las fuerzas del Gobierno de transición y los soldados etíopes.

La gente estaba sorprendida por la facilidad con la que los combatientes islámicos han perdido sus bastiones
No se han producido escenas de violencia en las calles y la gente estaba sorprendida por la facilidad con la que los combatientes islámicos han venido perdiendo sucesivamente sus principales bastiones.

El pasado jueves, los milicianos islámicos se retiraron de Mogadiscio, la capital somalí, cuatro días después de la ofensiva que lanzó Etiopía por aire y por tierra para apoyar al Gobierno de transición somalí.

Tanto las fuentes atacantes como los residentes de la ciudad portuaria dijeron que los combatientes islámicos se dirigen hacia la frontera keniana, situada a unos 200 kilómetros de Kismayo.

Mil soldados ugandeses, preparados

El Gobierno somalí ha anunciado un plan de tres días para que todos los residentes de Mogadiscio entreguen sus armas
Por su parte, Uganda ha anunciado esta tarde que dispone de mil soldados dispuestos para desplegarse en Somalia y apoyar al Gobierno somalí de transción.

Mientras, el Gobierno somalí ha anunciado un plan de tres días para que todos los residentes de Mogadiscio entreguen sus armas, a la vez que hizo un llamamiento a la Unión Africana para que envíe lo antes posible fuerzas de paz.

"Todo el mundo ha aceptado el proceso de desarme", dijo el primer ministro del Gobierno de transición somalí, Mohamed Ali Gedi, que añadió que la operación se extenderá entre el martes y el jueves próximos.

Gedi dijo que la decisión se había adoptado tras consultas con los líderes tribales, los consejos de ancianos y grupos de ciudadanos. Afectará a "señores de la guerra", personas particulares y hombres de negocio.