Celebración de la muerte
Miles de iraquíes salieron a la calle a celebrar la muerte del ex dictador. REUTERS

Apenas horas después de que fuera ejecutado en la horca el ex presidente iraquí, el suní Sadam Husein, la violencia se ha desatado con especial intensidad en Irak, con un trágico balance de 81 muertos y más de un centenar de heridos en distintos atentados contra civiles en todo el país.

Violencia en cadena

Al menos siete personas murieron en la tarde del sábado en dos nuevos atentados ocurridos en Irak, después de que se registraran otros 74 muertos en explosiones y ataques en las ciudades de Bagdad y Kufa.

El coronel Negm Abdel Kader, responsable de la localidad de Tel Afar, dijo que cinco civiles perdieron la vida y otros ocho resultaron heridos cuando un atacante suicida detonó su carga explosiva en un mercado popular en el céntrico barrio de Al Mualemín.

En Bagdad, dos personas murieron y seis resultaron heridas al explotar un coche bomba que estaba aparcado cerca de una mezquita suní en el barrio de Azamiya, en el norte de la ciudad, según fuentes del ministerio del Interior.

Al menos cincuenta personas murieron y más de una veintena resultaron heridas en varios atentados hoy en Irak.

Una explosión de un coche bomba en la ciudad chií de Kufa, a 180 kilómetros al sur de Bagdad, dejó 35 muertos, y fuentes del ministerio de Interior iraquí afirmaron que cinco de los heridos habían fallecido.

Por otra parte, una cadena de coche bomba ha dejado, por el momento, otros 39 muertos y 88 heridos. Los atentados fueron perpetrados en Bagdad, informaron fuentes de seguridad.

El atentado más grave ocurrió poco después del mediodía en el barrio de Hurriya, una zona en el noroeste de Bagdad en el que conviven chiíes y suníes.

Miles de iraquíes salen a las calles

Tras la ejecución de Sadam Husein, miles de iraquíes salieron hoy a las calles. Unos para celebrar la noticia sobre todo en las provincias chiíes del sur de Irak y en las zonas de mayoría kurda, y otros para condenarla, como los chiíes del centro-norte del país.

Los suníes lloran la muerte del dictador que los llevó al poder siendo minoría

En las ciudades de Tikrit y Al Dur, en la provincia de Salah El Din, al norte de Bagdad, y de mayoría suní, donde viven muchos seguidores de Sadam se han celebrado funerales simbólicos, y manifestaciones en protesta por la ejecución del ex dictador.

En las provincias chiíes en el sur de Irak, entre ellas Kut, Diwaniya, Basora y Amara, miles de ciudadanos salieron a las calles para celebrar la ejecución del ex presidente.

Los manifestantes distribuían bombones en señal de alegría por la muerte de Sadam. Uno de los manifestantes explicó que "hoy es la fiesta de las fiestas; la fiesta de la ejecución del verdugo, Sadam".

Estas manifestaciones tuvieron lugar en medio de estrictas medidas de seguridad impuestas por el Gobierno iraquí en previsión de posibles actos de violencia tras la ejecución del ex presidente.