Terraza de una vivienda
Las plantas son un elemento básico para embellecer una terraza. FLICKR/fuentedelateja

Crear pequeños huertos en los espacios exteriores de la vivienda se ha convertido en tendencia. Se trata de producir frutas, hortalizas y verduras, 100% ecológicas y suficientes para el para el consumo familiar. Para ello se utilizan técnicas básicas, casi rudimentarias.  

Como explica Fotocasa, un huerto urbano es fácil de cuidar y barato de mantener. El principio debe ser el hecho de que sea sostenible, es decir, habrá que evitar todo aquello que no sea natural (como los fertilizantes o insecticidas químicos), usar agua y materiales, reciclados y materia orgánica (compost). De esta forma, conseguiremos que nuestras frutas y verduras sean respetuosas con el medioambiente y, por qué no, con nuestra salud.

Planificar el espacio de nuestro balcón

A la hora de crear nuestro huerto debemos tener en cuenta el espacio disponible. No sólo el tamaño de éste, también si cumple ciertos requisitos imprescindibles para que las especies crezcan sin problemas:

  • Que tengamos, al menos, 6 horas de sol directo, tomando como estación de referencia el verano. Lo ideal es colocar nuestro huerto con una orientación sur, para que disponga del mayor sol posible.
  • Que tengamos una fuente de agua cerca o, en su defecto, un depósito de unos 30 litros, ya que, sobre todo  en verano, necesitaremos regar nuestro cultivo a menudo.
  • Deberemos evitar siempre el exceso de humedad y la falta de aireación de las raíces, que puede generar podredumbre.

Según el espacio disponible, nuestros gustos, el clima de nuestra región y lo rápido que queramos producir, plantaremos unas frutas, hortalizas y verduras u otras. Lo cierto es que, con unos buenos cuidados, un huerto urbano puede tener casi de todo: berenjenas, ajos, cebollas, lechugas, tomates, espinacas, pepinos, rábanos… Lo más habitual son las espinacas y los tomates, aunque las lechugas y los rábanos dan resultados más rápidos. Sea como sea, lo mejor será combinar todas aquellas especies permitidas, que sepamos que no vayan a interferir las unas con las otras.

Elementos básicos

Como hemos dicho antes, lo importante es lograr un huerto sostenible, por lo que para lograrlo necesitaremos materiales que no tengan impacto en el medioambiente.

Lo básico para el huerto serán los recipientes, agua, nutrientes y aireRecipientes
Aunque la mayoría de mesas están realizadas en acero galvanizado, resulta mucho más ecológico utilizar madera para su fabricación. Eso sí, deberemos prepararlas para el agua mediante el uso de lonas impermeables, por ejemplo. Igualmente, se puede plantar en multitud de superficies: palés, canalones, cerámica…, pero siempre hemos de vigilar que no desprendan restos contaminantes, perjudiciales para nuestra salud.

Nutrientes y aire
Para que las raíces tengan el aire suficiente, aconsejan usar un fondo realizado con materiales difíciles de descomponer como latas, grava o esquirlas de madera. De esta forma crearán huecos y las raíces podrán encontrar el espacio que necesitan. Para que nuestras verduras y hortalizas crezcan fuertes y sanas, lo ideal es plantar en compost, esto es, en abono, aunque también puede ser suficiente la mezcla de tierra y residuos orgánicos que puedan convertirse en compost con el tiempo.

Agua
Lo ideal es optar por el reciclaje de agua, el uso de agua no potable o la recogida de agua de lluvia. Para lograr una buena cosecha, las especies deben regarse muy a menudo, a veces, hasta dos veces al día, por lo que es muy importante tener una fuente de agua cerca. Mucha gente, para evitar estar siempre regando, opta por crear un fundo estanco, a modo de pequeñas balsas, para que las plantas siempre tengan agua.