La policía turca ha desalojado con cañones de agua a presión y con gases lacrimógenos la céntrica plaza Taksim en Estambul, poco después de abrir y clausurar de nuevo el cercano parque Gezi, epicentro de las protestas que sacudieron a Turquía en el mes de junio.

Sobre las 16.00 GMT, los antidisturbios desalojaron la plaza, empujando a los reunidos hacia la adyacente calle Istiklal, arteria comercial de la ciudad, donde se produjeron los primeros enfrentamientos.

El parque Gezi había estado acordonado por la policía durante las últimas tres semanas

Dos blindados de la policía lanzaron agua a presión, mientras que los antidisturbios dispararon grandes cantidades de botes de gas y balas de plástico.

Según pudo constatar Efe, la tensión era máxima, con una fuerte presencia de la policía que ocupa todos los puntos estratégicos del barrio e impide el acceso a la plaza Taksim, manteniendo un doble cordón.

La intervención policial tuvo lugar sólo tres horas después de que el gobernador de Estambul, Hüseyin Avni Mutlu, declarara solemnemente abierto al público el parque Gezi, acordonado por la policía durante las últimas tres semanas.