El concejal de Pedanías en el Ayuntamiento de Valencia (PP), Vicente Aleixandre, ha declarado este lunes, en calidad de testigo, en un juicio que se sigue en la Audiencia de Valencia contra nueve personas acusadas de tráfico de drogas. Durante su declaración, el edil, quien estaba citado por una cuestión particular —sin ninguna relación con el consistorio valenciano—, ha ratificado que compró dos campos de arroces a uno de los procesados, aunque ha matizado que desconocía a la actividad a la que presuntamente se dedicaba.

Aleixandre, quien anteriormente fue también alcalde pedáneo de El Palmar (Valencia), ha sido citado a declarar como testigo a petición de una de las partes, en concreto, del abogado del acusado con el que hizo la compra-venta de campos. El edil ha explicado en declaraciones a los periodistas antes de entrar a la vista, que había accedido a acudir a declarar porque conoce al acusado y a su familia de toda la vida, ya que eran vecinos.

Así, su testifical se ha ceñido a su faceta de vecino de El Palmar, y por un asunto particular. Lo primero que ha dicho al tribunal es que era amigo "personal" de uno de los acusados "de toda la vida, desde que era pequeño", ha aseverado.

Seguidamente, ha explicado que entre 2009 y 2010 le compró dos campos de arroz de unas siete fanegadas, por unos 40.000 euros "más o menos". Ha indicado que estos campos los había heredado, y también ha señalado que el procesado vendió a otras personas un piso y otras propiedades: "se deshizo de todo", ha apostillado.

Preguntado por si sabía dónde se había gastado el acusado el dinero, ha comentado que "ha hecho una vida fácil", al tiempo que ha agregado que se le había "arrimado" mucha gente "para aprovecharse de él", ha declarado ante el tribunal. Asimismo, interpelado por si le vio consumir droga alguna vez, ha respondido: "no lo he visto. Pero sé lo que decían todos, que era un desastre y que hacía vida de locos".

Asimismo, Aleixandre ha declarado que hace unos años, el procesado estuvo trabajando en una contrata para el Ayuntamiento de El Palmar —cuando él estaba como alcalde pedáneo—, y le tuvo que llamar varias veces la atención para que acudiera a su puesto de trabajo porque no lo hacía. "Y no me hacía ni caso", ha señalado. "Tenía trabajo y dinero. No era un tirado. Trabajó en el Ayuntamiento, a través de una contrata, y dejó de ir", ha resumido.

Los nueve acusados del juicio se enfrentan a penas de hasta cuatro años de prisión por tráfico de droga —cocaína y marihuana— a pequeña escala, desde diferentes domicilios ubicados en distintas localidades, entre ellas, Llíria, El Palmar o Valencia. La Policía intervino en estas viviendas droga, dinero fraccionado, libretas con anotaciones y un revólver.

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