Todos los actores de Pacific Rim coinciden: Guillermo del Toro es un hombre afable, simpático, que se esfuerza por hacer que el trabajo parezca sencillo. Su actitud de cara a la entrevista corrobora esas cualidades. Está tranquilo, feliz y con ganas de hablar de su nueva película y sus futuros proyectos, a pesar del cansancio que acumula tras días de promoción.

¿Cómo llegó usted a hacer una película sobre robots gigantes contra monstruos gigantes?
Yo salí de El Hobbit y llegué a Los Ángeles. A los pocos días me llegó un email con ocho páginas de Travis Beacham en las que delineaba Pacific Rim. Inmediatamente tomé la idea de hacer esta película porque era un sueño hecho realidad para mí, ya que crecí con los kaiju [monstruos japoneses] y crecí con los mecha [grandes robots pilotados por humanos]. Ha sido una película hecha por un tipo de 48 años pero dirigida por un niño de 11 que se llama Guillermo del Toro, que creció en los 60 con todas estas series de televisión japonesas.

En todas sus producciones, incluso en las más grandes, siempre hay un toque inconfundible de Guillermo del Toro. ¿Lo encontramos también en Pacific Rim?
Yo nunca me meto en películas en las que creo que no encajo ni trato de hacer películas por ningún otro motivo más que una absoluta pasión por los monstruos y por las cosas bizarras que me gustan. Entonces, a partir de ese momento creo que son películas completamente genuinas, y si es genuino el amor, quedará algún rasgo tuyo. No lo calculo, no lo pienso, pero ahí está. Cada vez, aun con más presupuesto, sigue habiendo para mí momentos de creación completamente únicos.

'Pacific Rim' es una película hecha por un tipo de 48 años pero dirigida por un niño de 11 ¿Qué puede decir del reparto protagonista, de Idris Elba (The Wire, Prometheus...), Charlie Hunnam (Hijos de la anarquía) y Rinko Kikuchi (Babel)?
Idris es como sobrehumanamente humano, es un tipo que representa a toda la humanidad, la trae a cuestas. Rinko es alguien que me admira, una chica que es muy frágil y muy poderosa al mismo tiempo y que es imposible no encontrar encantadora. Charlie es un tipo que tiene el don natural de ser bondadoso, un tipo que no es chocantemente heroico, no es el típico muchacho de película americana. Tiene una parte muy humana en su heroismo, "accesible" es la palabra.

También aparece Santiago Segura...
Santiago es siempre una maravilla tenerlo, es muy divertido. Es un tipo que trae humor, trae algo raro y es imprescindible si puedo tenerlo. Lo que pasa con Santiago es que, aparte de todo, además es buen actor. Cuando piensas en El gran Vázquez o en Muertos de risa, ves que está súper bien, así que me encanta que esté aquí en la película.

¿Qué ha sido lo más duro del rodaje?
Duro a nivel emocional, fue muy duro rodar las escenas con los pilotos en una cabina que se sacudía porque sufrían mucho y yo lo pasaba realmente muy mal. Me encantaba visualmente, pero lo pasaba muy mal a nivel humano porque era una tortura. Y lo mismo la escena de la niña en la ciudad con un monstruo destruyéndolo todo, que es mi escena favorita de la película, pero es en la que más sufrí porque soy padre de dos hijas y tener una niña llorando veinte tomas en veinte planos diferentes, a gritos, fue muy difícil. Te sientes muy mal. Pensé que iba a ir al infierno (risas).

¿Habrá secuela?, ¿tal vez con Godzilla o con Gamera?
Me encantaría que hubiera secuela, me interesaría mucho continuar ese universo, pero eso está fuera de mi control. Hubo un rumor en Internet que decía que Godzilla iba a estar en la película, pero no.

¿Qué papel tiene el cine en un momento como el actual?
Ciertamente, en verano, es cien por ciento una forma de evasión. Las temporadas de cine en Estados Unidos, que son las que rigen los grandes estrenos en todo el mundo, son muy claras. Hay temporadas muy definidas. En el verano son películas de escape, digamos. En el otoño son películas de horror. Y del invierno a la siguiente primavera son las películas de los Oscar.

Últimamente, las películas de verano están llenas de negrura y cargadas de existencialismo, y a mí me interesaba mucho hace runa película de la que salieras sonriendo, donde la destrucción no tuviera ningún paralelo con la vida real... porque no hay el menor riesgo de que un kaiju ataque Madrid o México, ni de que un jaeger [los robots de Pacific Rim] se vuelva loco y destruya la Gran Vía porque vio la película (risas). Es una tradición en el kaiju que la destrucción sea gozosa, y una de las cosas que hice muy conscientemente en la película es que evacúo la ciudad para que no haya el riesgo de que la gente diga " se cargó a tantas personas", "se cargó un camión lleno de niños"... Es una ciudad vacía completamente.

La gente cree que yo digo "quiero hacer esto" y me dan el dinero, pero lamentablemente no es así El cine está viviendo un momento de crisis, ¿lo ha notado personalmente?, ¿hay alguna solución?
No es sólo una crisis de economía, yo creo que hay una transformación de los contenidos y la manera en que se consumen. Ciertamente España es la anomalía más grande de la piratería, es una anomalía única a nivel mundial porque la piratería es la norma. Pero en general, ahorita la relación del consumidor del medio audiovisual es mucho más íntima y más rápida que antes. Antes teníamos que salir, pagar, ir al cine. Ahora hay la descarga, es lo portátil, el iPad, el iPod... Todo eso ha cambiado la manera en que miras al cine.

La gente ya no se sorprende por encontrar a alguien viendo una película de estreno de un director coreano en una tableta en el aeropuerto mientras espera el avión. Es una evolución que no se puede evitar. Ya avanzó, ya cambió, ya es el MP3, lo que le pasó a la música. Hay que pensar que la transformación es inevitable. Sería muy reaccionario tratar de pensar que hay una sola forma de contar historias audiovisualmente.

¿Qué planes tiene para la adaptación audiovisual de su trilogía de libros de vampiros?
Ahorita tenemos el piloto de Nocturna, que lo ruedo en septiembre, y si FOX recoge la serie, empezamos a rodarla en noviembre. Yo encauzo el piloto y me voy a preproducir Crimson Peak, que la ruedo a finales de enero con Benedict Cumberbatch, Jessica Chastain, etcétera. Y luego, parece que ya tengo la película después de esa en septiembre del año que entra. Para entonces la serie de Nocturna ya estaría en la tercera temporada. Si puedo, dirigiré un capítulo en cada temporada, pero Carlton Cuse, que fue guionista en Perdidos, será quien lleve la serie.

También está inmerso en un proyecto sobre Pinocho y otro sobre La Bella y la Bestia, ¿correcto?
Sí. Pinocho es una película de animación stop motion y estamos buscando la manera de levantar la financiación. Es dificilísimo. La gente cree que yo digo "quiero hacer esto" y me dan el dinero, pero lamentablemente no es así. De La Bella y la Bestia escribí el guión con Andrew Davies, que es el que crea muchas series de Dickens para la BBC. Está muy bien, es con Emma Watson como la Bella y estamos a punto de anunciar quién será la Bestia. Estamos cerrando la negociación que ojalá salga.

Parece que se han puesto de moda las adaptaciones de cuentos clásicos...
Sí, realmente sí. La gran bendición es que El laberinto del fauno es antes de toda esa moda, con lo cual no tengo que preocuparme por aclarar que a mí me interesan los cuentos de hadas desde antes.

¿Habrá Hellboy 3?
No lo sé, no hay financiación todavía. Hay una historia muy buena, aunque aún no hemos escrito el guión. Está en manos de la gente que tiene los derechos el decidir si se hace o no.

Muchas de las ideas que había en 'INSANE' están en 'Bioshock Infinite' Puesto que le gustan los temas oscuros, ¿no ha pensado hacer una película basada en la situación económica y política actual, que es bastante siniestra?
De hecho, en Pacific Rim hago el punto de mostrar a los políticos como unos absolutos inútiles que sólo quieren construir muros, que es particular argumento relevante en mi país. Yo creo que esa historia se escribe día a día en los periódicos lamentablemente.

También ha intentado hacer sus pinitos en la industria de los videojuegos...
Sí. Desarrollamos INSANE durante dos años, pero la compañía THQ, que era la que lo llevaba, se declaró en bancarrota hace un año. Después, hablamos con varias compañías para desarrollarlo, algunas de ellas grandes. Hay mucho interés pero todavía estamos negociando la salida del proyecto. Mientras tanto, como gamer, me terminé Bioshock Infinite y lamentablemente muchas de las ideas que había en INSANE están en Bioshock Infinite.

Con tanto trabajo, ¿tiene tiempo libre?
El tiempo libre es el trabajo para mí. El trabajo realmente difícil es la vida diaria. A mí me encanta hacer cine, leer, dibujar, diseñar. Y leo mucho ahora. Releo, más que leo, no leo muchas novedades.

¿Se habría dedicado a alguna de esas aficiones de no haber sido director de cine?
No lo sé, me gusta demasiado lo visual. A lo mejor ilustrando libros... Pero el cine es lo que más me gusta, con muchísima diferencia.

Las criaturas de Guillermo

  • Mimic (1997): Dos doctores crean un insecto modificado genéticamente para acabar con una epidemia iniciada por cucarachas. Logran solucionar el problema pero originan otro mucho peor.
  • El espinazo del diablo (2001): El joven actor Junio Valverde se convirtió en el escalofriante fantasma de un niño en un orfanato en tiempos de la Guerra Civil.
  • Blade II (2002): En esta película protagonizada por Wesley Snipes pueden verse vampiros y también reapers, una especie mucho más agresiva que ataca tanto a humanos como a chupasangres.
  • Hellboy (2004) Nacido en las viñetas de Mike Mignola e interpretado por Ron Perlman dos veces en la gran pantalla, este demonio rojo fue traído a la Tierra por nazis ocultistas. Sin embargo, Hellboy se puso del lado de los buenos.
  • El laberinto del fauno (2006): Ofelia, una niña de 13 años, se ve inmersa en una aventura en la que conoce a un fauno y también al inquietante hombre pálido.
  • Pacific Rim (2013): En contra de lo esperado por el hombre, los alienígenas no llegaron por el cielo sino que emergieron del mar. Eran los kaiju, destructores de ciudades, monstruos gigantes de inspiración japonesa. Para combatirlos, los humanos crearon jaegers, robots colosales controlados por dos pilotos con sus mentes interconectadas.