La junta de personal de los servicios centrales de la Xunta ha denunciado que un cargo de libre designación de la Consellería de Facenda —el subdirector de Tesouro— envió correos electrónicos "masivos" a direcciones corporativas de trabajadores de la administración gallega, en los que promocionaba cursos para preparar oposiciones.

En una nota de prensa, la junta de personal indica que pidió el 25 de febrero abrir una investigación por lo que considera una "presunta actuación irregular" de un cargo de libre designación de Facenda por "publicitar la preparación de oposiciones de promoción interna" mediante un envío "masivo" de 'mails' a trabajadores "convenientemente preseleccionados".

Este departamento de la Xunta, por su lado, ha sostenido que "no se produjo ninguna irregularidad" y ha argumentado que los correos se enviaron fuera del horario laboral, desde un inmueble particular y a través de una cuenta de correo particular y no desde la corporativa que esta persona usa en el desempeño de sus funciones en la administración.

De acuerdo con la información facilitada por la junta de personal, el 29 de enero varios trabajadores de la Xunta recibieron en su correo un mensaje, en el que se identifica como autor el subdirector de Tesouro —un cargo de libre designación, aunque no con consideración de alto cargo—.

En el 'mail' promociona una academia privada de Santiago que ofrece cursos para preparar procesos de promoción interna en los que participan como coordinadores, según dice, él mismo y el interventor de la Consellería de Medio Ambiente, Territorio e Infraestruturas. El texto especifica también horarios y precios y remite a la propia web de la academia o a la dirección desde la que se escribe para más información.

Los trabajadores relatan que contestaron a ese 'mail' a las 10.40 horas y recibieron una respuesta a las 14.21 horas, por lo que acusan a este cargo de haber empleado medios de la Xunta para publicitar actividades mercantiles dentro de su tiempo de trabajo y de usar su cargo de libre designación "como gancho para la promoción de su actividad privada".

Por ello, consideran que los hechos "pueden ser constitutivos de diversas infracciones tipificadas como falta grave o muy grave".

La respuesta de facenda

De acuerdo con la respuesta que Facenda dio a los trabajadores, el escrito reclamando una investigación entró en el registro general el 4 de marzo y explica que ya había decidido realizar una "información reservada", en la que pidieron explicaciones a los funcionarios implicados —el subdirector de Tesouro menciona al interventor—.

En sus alegaciones señalaron que el correo electrónico se envió "alrededor" de las 19.00 horas desde una dirección personal y no proporciona teléfonos de contacto de los funcionarios que imparten clases, sino que "simplemente aparece la página web de la academia".

Asimismo, sostienen que se proporciona información objetiva para acreditar que los profesores tiene "suficiente cualificación" y que "en ningún momento se pretende utilizar el cargo institucional como medio de promoción". Para el envío de los mails, argumentan, se empleó la información que consta en la web de la Xunta, en el apartado de "procesos selectivos".

La consellería concluye que "no existen indicios de la comisión de una falta disciplinaria por parte de los funcionarios afectados", ya que "la conducta denunciada no aparece tipificada como tal en la normativa aplicable".

"indignación y malestar"

La junta de personal, por su parte, ha decidido hacer constar, por unanimidad de sus miembros y las cuatro centrales sindicales representadas, "su indignación y malestar por esta actuación de la Consellería de Facenda, amparando y ocultando la gravedad" de esta conducta de un cargo que "se dedica a emplear medios propios de la Xunta para la publicación de actividades mercantiles, haciéndolo en su horario laboral, y haciendo ostentación de su cargo".

Esta "indulgencia", agrega, contrasta con "la severidad" con la que la Xunta trata "los derechos del resto de los empleados públicos". "No se puede permitir que exista una casta de empleados públicos que se crean por encima de la ley y que puedan usar los cargos y las instalaciones públicas como si fuese su palacio particular", ha protestado y ha exigido abrir un expediente disciplinario y destituir "al autor de estas irregularidades".

"no hay indicios de infracción"

Facenda, por su parte, ha defendido en un comunicado que la Xunta "cumplió la normativa aplicable" a los empleados públicos, incluidos los reglamentos de régimen disciplinario, y "constató que no se produjo ninguna irregularidad en la actuación de dos empleados públicos" y que "no hay indicios de infracción".

El departamento que dirige Elena Muñoz indica que inició "una actuación nada más tener conocimiento de los hechos" y "con la máxima celeridad y antes de recibir una comunicación de la junta de personal". "Como máxima interesada en aclarar la información suministrada, y de acuerdo con el procedimiento establecido en estos casos, el departamento autonómico solicitó aclaraciones a los centros directivos de los que dependen los funcionarios", ha relatado.

A continuación, prosigue, analizó las explicaciones y alegaciones de los dos cargos y, "a la vista de toda la documentación", la consellería "constató" que no hubo irregularidad y que "no es incompatible" que un empleado público lleve a cabo actividades de preparación de acceso a la función pública "siempre que cumpla la normativa vigente".

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