La letrada María del Reposo Carrero, que ejerce en nombre de Ruth Ortiz la acusación particular en el juicio en la Audiencia Provincial de Córdoba a José Bretón, acusado del asesinato de sus hijos, Ruth (seis) y José (dos años), ha afirmado durante la presentación de su informe final en la última sesión de la vista oral de dicho juicio que el acusado ha desarrollado "una actuación", desde el pasado 8 de octubre de 2011, como parte de "un plan criminal", preparado con antelación, que tenía como fin dar muerte a su hijos y ocultarlo.

Carrero ha recordado a los miembros que integran el jurado que ellos son quienes tienen la última palabra sobre la responsabilidad que haya tenido Bretón en la muerte de los niños, de la cual, en su opinión, ya había "indicios y pruebas suficientes" antes de que el antropólogo forense Francisco Etxeberría determinara, en agosto de 2012, que los restos óseos hallados en la hoguera de la finca de Las Quemadas eran de dos niños, que, según la abogada, eran los de sus hijos, a los que dio muerte, tras administrarles tranquilizantes, quemando luego sus cuerpos.

Por ello pide que se condene a Bretón a una pena de 40 años de prisión, por la presunta comisión de dos delitos de asesinato con alevosía y agravante de parentesco, y otro de denuncia falsa.

Según la letrada de la acusación, "la actitud" de Bretón desde el 8 de octubre de 2011, el día en que denunció la desaparición de sus hijos en el Parque Cruz Conde, es la que ha hecho dudar de su versión y ha minado su credibilidad. Es decir, "sus palabras, su actitud y su actuación son las que le delatan" y constituyen "la principal prueba de cargo" contra el acusado, del que ha dicho que ha asesinado a los niños para hacer daño a su mujer, Ruth Ortiz, es decir, a Bretón, "matar a sus hijos le proporciona un placer permanente", el de hacer "sufrir a Ruth el resto de su vida".

Carrero ha querido dejar claro que Bretón "no es una bestia salvaje, es un ser humano", aunque de "una maldad absoluta", cuyos actos hay que juzgar, añadiendo que no ha encontrado un caso similar en España, ni en el extranjero, que ella conozca, salvo en la mitología griega, pues "hemos conocido casos de padres o madres que matan a sus hijos en un momento de acaloramiento", pero no como ahora, de forma premeditada, como hizo al acumular combustible para la hoguera en la que iba a quemar sus cuerpos tras matarlos, sin testigos posibles, en la finca de su padres.

Es más, según ha señalado Carrero, Bretón "manipuló su móvil para no ser localizado" por su propia familia y borró todas las llamadas que podrían haberle incriminado, pero, "como buen neurótico, hizo fotos de las llamadas que le convenían", como de la que hizo al 112 avisando de que había perdido a sus hijos".

En opinión de la abogada, Bretón, que "miente a la Policía y a sus amigos", y "no siente culpa" por supuestamente haber perdido a sus hijos, con los que era muy "rígido", fue "inteligente para preparar el plan" sobre cómo y cuando matar a sus hijos, pero a la hora de defender su coartada se acabó su perspicacia, pues actuó con "prepotencia" e inventando sobre la marcha, siendo su postura y su "narcisismo" los que le llevaron a caer en "contradicciones" sobre cómo llegó y perdió a sus hijos en el parque.

Sobre josefina lamas

Carrero, quien ha dicho que no habría habido caso Bretón, tal y como ahora se conoce, si no fuese por la equivocación de la perito forense Josefina Lamas, quien dijo que los restos óseos hallados en la hoguera eran de animales, aunque luego rectificó, también cree que Bretón había preparado "una pira funeraria" en la que había pretendido incluir a su mujer, a la que llamó para tal fin, aunque sin lograrlo.

En cualquier caso, según la letrada, el informe erróneo de Josefina Lamas "no solo hizo que se demorase la investigación nueve meses", sino que se abrieron numerosas nuevas vías que se alejaban del presunto responsable. Además, durante el juicio, Lamas, según Carrero, "le da alas a la defensa" y en base a algo que "no tiene nada que ver con la cadena de custodia", pues la propia perito dijo que los mismos restos que ella equivocadamente afirmó que eran de animales también ha asegurado que los restos que vio meses después eran los mismos.

El hecho de que no se haya podido practicar la prueba de AND para identificar los restos no impide, a juicio de la abogada de la acusación particular, que se pueda afirmar que "los restos de la hoguera son los hijos de este señor", en referencia a Bretón".

Consulta aquí más noticias de Córdoba.