Walk to Paradise Garden, 1946
Foto de W. Eugene-Smith incluida en "The Family of Man" Center for Creative Photography, University of Arizona: W. Eugene Smith Archive / Gift of the artist © The Heirs of W. Eugene Smith, courtesy Black Star, Inc., New York

La foto de W. Eugene Smith muestra a dos niños que todavía no tienen edad para caminar sin darse tropezones. De la mano, los chiquillos avanzan por una senda de tierra, emergiendo de una zona umbría para salir a otra blanqueada por la luz solar. Bajo la imagen figura una frase del poeta franco-antillano Saint-John Perse, ganador del Nobel de Literatura en 1960: "Un mundo nacerá bajo vuestras huellas".

La imagen y el verso elegidos para ocupar la última página del catálogo de The Family of Man (La familia del hombre) condensan con perfección la idea de la exposición: mostrar con esperanza "la alegría, el misterio y la bondad" del ser humano. La muestra de fotografía más visitada de la historia  —unos diez millones de personas de todos los continentes la han visto presencialmente— vuelve a estar abierta para que la cuenta matemática siga aumentado.

De nuevo permanentemente a la vista

La más ambiciosa muestra fotográfica nunca organizada, añadida en 2003 al registro de la Unesco Memory of The World por su valor histórico, llevaba tres años a la sombra porque la sede de las fotos desde 1994, el Castillo de Clervaux, de la Cité de la Image de Luxemburgo, estaba siendo sometido a obras de restauración. Desde el 6 de julio, la colección vuelve a estar a la vista permanentemente y la ocasión fue celebrada con un fin de semana de puertas abiertas y entrada gratuita.

The Family of Man —503 de fotos de 273 autores de 68 nacionalidades (aunque predominan los estadounidenses, 163)— fue inaugurada el 24 de enero de 1955 en el MoMA de Nueva York. Luego viajó durante ocho años, con 88 paradas en 37 países de los seis continentes, algunos tan dispares como la URSS, India, Indonesia o Laos, gracias a la financiación de dinero público de los EE UU.

La exposición fue criticada por la URSS durante la Guerra Fría Aunque muchos de los diez millones de visitantes se enfrentaron a la exposición con la misma curiosidad que mostraban los primeros espectadores del cine —estamos hablando de la época que va de 1956 a 1963, cuando las muestras de fotografía eran rarezas fuera de las grandes ciudades occidentales—, la iniciativa fue criticada, especialmente desde la administración soviética, por promover los intereses estadounidenses durante la Guerra Fría, lectura que se sustenta con la atención que prestó la Casa Blanca y su aparato exterior a las reacciones del público, que era encuestado tras la vista [PDF con los resultados en Múnich].

"Un amor devoto y lleno de fé en el hombre"

La proteica idea de montar un fresco en imágenes sobre la humanidad fue de Edward Steichen, pintor, fotógrafo y, entre 1946 y 1961, director del Departamento de Fotografía del MoMA. Su intención como coordinador de The Family of Man, mostrar "los sueños y aspiraciones" de los seres humanos con un "espíritu apasionado y un amor devoto y lleno de fe en el hombre", le situó frente a un trabajo de más de tres años durante el cual recibió más de dos millones de imágenes de fotógrafos aficionados y profesionales de todo el mundo.

En la sección sobre "trabajo de casa" sólo aparecen mujeres Las imágenes, divididas en parcelas temáticas referidas en ocasiones a asuntos que han sido superados por el tiempo —en la sección sobre el "trabajo de casa" solamente aparecen mujeres—, muestran un caleiodoscopio de riqueza indiscutible que no hurta la tragedia y la pobreza y que se interesa especialmente por las diferencias culturales y sociales de los seres humanos.

Sin pies de foto ni marcos

La exposición, grandiosa en calidad y dinámica en contenido —como no podía esperarse otra cosa siendo el comisario el rígido Steichen, uno de los grandes maestros de la fotografía moderna y el hombre que acababa de cambiar el canon de los retratos como editor jefe de Vogue y Vanity Fair—, también cambió para siempre el modo de presentación y la experiencia de los visitantes, gracias a un diseño circular del arquitecto Paul Rudolph. Las imágenes estaban impresas a muy gran tamaño, a veces a proporción real, y ninguna tenía marco ni tampoco pie de foto: la idea es que se trataba de temas tan universales que cualquiera era capaz de empatizar con lo que estaba viendo sin necesidad de datos añadidos. "La función y misión de la fotografía es explicarse de hombre a hombre y del hombre consigo mismo", decía el revolucionario curator.

La función de la fotografía es explicarse de hombre a hombre El plantel de los fotógrafos con obras en The Family of Man es un compendio de todos los grandes artistas del siglo XX de la cámara. Steichen eligió obras de, entre otros, Henri Cartier-Bresson, Robert Doisneau, Elliott Erwitt, Bill Brandt, Robert Frank, Dorothea Lange y Garry Winogrand.

Restauración de la colección

La colección, que ha sido restaurada para la nueva etapa de exhibición, fue donada por los EE UU a Luxemburgo en 1964, haciendo realidad el deseo de Steichen, nacido en el principado europeo en 1879 —su familia emigró dos años más tarde—, de que el trabajo más importante de su vida estuviera permanente alojado en su país natal.Un testamento redactado con una cámara, un épico tejido

En el catálogo de la exposición —otro boom: se han vendido unos cuatro millones de ejemplares, quizá el mayor best-seller de los libros de fotografía—, el escritor Carl Sandburg, cuñado de Steichen, firma un prólogo que concluye con lo que podría ser un resumen perfecto: "Un testamento redactado con una cámara, un drama del gran cañón de la humanidad, un épico tejido de diversión, misterio y bondad. ¡Aquí está la familia del hombre!".