Una joven alemana de 21 años que no tenía ganas de ir a trabajar a un restaurante de comida rápida mandó un mensaje de texto a sus padres diciendo que la habían secuestrado.

La policía de la localidad bávara de Straubing informó el miércoles que había comenzado la búsqueda de la mujer, que desapareció el 23 de diciembre pero apareció ilesa a la mañana siguiente diciendo que el secuestrador la había liberado.

Un portavoz dijo que la mujer fue interrogada en Navidad y admitió que inventó la historia porque le debía a un colega 25 euros (32,9 dólares) y no tenía dinero para pagarle. Ahora se enfrenta a una sanción de hasta 1.000 euros.