Un informe del Defensor del Pueblo, Enrique Múgica, alerta de que la demora en la aprobación del parque nacional de Guadarrama, en las provincias de Segovia y Madrid, ha desatado un crecimiento urbanístico «descontrolado» por parte de los municipios que lo integrarán. Éstos, según Múgica, aceleran la revisión de sus planes urbanísticos para evitar las inevitables restricciones que impondrá el futuro espacio natural.

En la actualidad, alrededor de 60.000 viviendas están pendientes de construcción en ambas vertientes, unas 22.000 en la zona de Segovia, «donde, al parecer, la elaboración del Plan de Ordenación de los Recursos Naturales va más retrasada», explica el responsable de la institución, según Ical.

También destaca el «sorprendente interés» de algunos ayuntamientos a la hora de poner en marcha nuevas actuaciones urbanísticas «tras años de paralización», señala el Defensor del Pueblo.